"Yo quiero vivir en un lugar donde se me respete como soy", expresó Serena, una niña trans de nueve años, durante el primer Foro Transdisciplinario sobre Infancias Trans que se realizó en el cine teatro Español de Neuquén. Frente a ella, 690 personas la escucharon con suma atención y, una vez finalizada su exposición, la sala se llenó de aplausos. A su vez, los organizadores de la histórica jornada se mostraron conmovidos por la recepción y la repercusión del tema en la sociedad.

Adrián Urrutia, director provincial del área de Diversidad, expresó su alegría y destacó el labor de los activistas que ayudaron con la causa: "Esto es producto de la lucha de las organizaciones que siempre estuvimos batallando, de los funcionarios que empiezan a escuchar las demandas que hay de organizaciones, y también de una sociedad que ve que desde que se aprobó la ley de matrimonio igualitario o de identidad de género no le pasó nada malo a nadie".

Entre las muchas historias que surgieron de este foro, resaltó la de Pedro Simón Olmedo, un chico de 10 años que, aunque su DNI todavía dice que es nena, desde los dos años se autopercibe como varón. Pedro hoy asegura que se siente más cómodo y acorde con lo que siente, pero sostiene que no fue fácil el camino que transitó para ser lo que siempre sintió: "Cuando iba a la escuela, mi mamá me vestía con calzas y me hacía trenzas en el pelo, pero a mí no me gustaba. Siempre estaba con ganas de irme de ahí, no aguantaba estar así".

Natalia, su madre, sostuvo que, si bien es una situación delicada, de a poco la sociedad está comenzando a aceptar estas cuestiones: "Como mi hijo aún no tiene el DNI actualizado, todavía muchas veces me preguntan qué es, cómo es. Este foro está buenísimo porque acerca a la gente esta temática".

Además, explicó cómo fue que su hijo le manifestó su deseo de ser varón: "Desde chiquito viene manifestando que quiere ser nene. Como venimos de una familia más bien tradicional, siempre quisimos hacerlo nena, pero nunca funcionó. Hace tres años me sentó en el sillón y me dijo: Mamá, yo no soy nena, soy varón, y ahí empezó todo un nuevo camino en el que tuve que interiorizarme para acompañarlo".

Quien también narró su historia familiar fue Néstor Aguayo, papá de Serena, quien nació como Bautista. El hombre contó que la transición, si bien fue un proceso fácil, tuvo algunas dificultades en el inicio: "Cuando cumplió cuatro años y empezó el jardín, las cosas no fueron simples". Sin embargó, resaltó la labor de la escuela y de la familia para sobrellevar la situación.

El Foro Transdiciplinario sobre Infancias Trans tuvo lugar en Neuquén y se trató del primero del país en abordar la temática. "Uno de los objetivos es poder visibilizar para que otras familias que están atravesando situaciones como estas, sepan que no están solas", señaló Carolina Guajardo, miembro del área de Diversidad.