La posibilidad muy cierta que el gobierno municipal de Bariloche cobre una tasa a las empresas de turismo, avivó una polémica entre las autoridades y quienes piensan que la medida va en contra de quienes planean realizar viajes de fin de curso. El segmento según datos extraoficiales genera un movimiento económico de unos 3.000 millones de pesos anuales y representa el 20% de los visitantes que llegan a Bariloche. Esto implica que cada estudiante que arribe a la ciudad deberá abonar $500.

El gobierno volvió con la idea de generar una tasa para que tributen las grandes compañías estudiantiles que son quienes organizan los viajes. No están incluidas las empresas de servicios a los estudiantes que tienen sede en la ciudad como los son las discotecas, prestadoras de excursiones, transportistas locales, que ya pagan al municipio por la habilitación de actividad comercial y tasa de inspección, seguridad e higiene.

En tanto, el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica Bariloche, Hugo De Barba se mostró molesto con la intención del gobierno municipal de cobrar una tasa al turismo estudiantil, entendiendo que esto traerá menos público. En el marco actual de crisis nacional, De Barba consideró que "el argentino no va a poder viajar más al interior de la Argentina ni al exterior, porque va a haber un achicamiento del turismo y nosotros exacerbamos ese achicamiento cobrando cosas que en otros lugares no se cobran", comentó.

"Por un lado estamos los operadores turísticos, viendo qué podemos hacer para que venga más gente y por el otro está el gobierno viendo qué más puede cobrarle. Ahora quieren que cada estudiante pague 500 pesos, es un disparate, hacemos las cosas a contramano", analizó. Además el intendente no nos dice qué quieren hacer con esos 500 pesos por estudiante. Y no puede cobrar el municipio un impuesto, que me digan qué servicio le vas a mejorar al estudiante", agregó.

Por su parte, el jefe de gabinete rionegrino, Marcos Barberis, informó que están trabajando con las empresas de turismo estudiantil, en Buenos Aires, porque el sector estudiantil en la ciudad ya tributa. "Estamos sentados en una mesa de diálogo y creemos que lo que salga va a ser consensuado y no nos va a traer ningún problema ni discusión jurídica porque será algo acordado y no estamos creando nada diferente", expresó el funcionario.