Por Belén Corvalán

Sebastián Alejandro D'Amico, nunca pensó que un mensaje de WhatsApp significaría un antes y un después en su vida. Es que luego de recibir un diagnostico médico poco alentador en el que le pronosticaban nada más y nada menos que dos meses de vida por un tumor maligno en la cara, el jueves pasado el doctor Eduardo Sosa, un médico argentino que vive en Italia le devolvió la esperanza: se puso en contacto con él y se ofreció a realizarle la cirugía de manera voluntaria y gratuita

"Rompí en llanto de felicidad de saber que hay una nueva oportunidad", dijo Sebastián en diálogo con Crónica.com.ar. Es que en agosto se cumplen siete años que le detectaron un tumor maligno llamado rabdomiosarcoma embrionario en el maxilar derecho. Exactamente el 15 de enero de 2015, definieron su diagnóstico: cáncer. 

El Dr. Eduardo Sosa, médico argentino en Italia. 

"Al principio comenzó como una pelotita, pero a partir del 2019 empezó a crecer a más velocidad", explica en diálogo con este medio el joven de 23 años que trabaja en el municipio de Moreno. 

Luego de realizar seis ciclos de quimioterapia, a lo largo de seis meses, su organismo reaccionó de manera positiva, sin embargo ocho meses después el tumor volvió a aparecer y a crecer a pasos agigantados. En 2018 tuvo que suspender la radioterapia por sus consecuencias y lo mismo pasó con la quimioterapia.

Tu estado es crítico, no tenés cura, tu médula ósea no está respondiendo. Mucho más para hacer no tenemos. Te quedan dos meses de vida”, fueron las palabras textuales que recibió por parte de un doctor en una de sus últimas consultas médicas. 

Sin embargo, en su interior, Sebastián sentía tranquilidad porque lo sostenía la confianza de que tarde o temprano la solución llegaría. "Necesito un equipo quirúrgico y un establecimiento que se anime a realizarme una cirugía de alta complejidad, porque hay muchas partes comprometidas", había pedido Sebastián en uno de los videos y vivos que realiza por Instagram todas las noches.

Finalmente, ese material llegó a las manos de Eduardo Sosa, un médico argentino que vive en Italia. Y más temprano que tarde, cuando Sebastián menos lo esperaba, el celular sonó y del otro lado había un doctor con un equipo médico preparado dispuesto a realizarle la operación sin costo alguno. Aunque no se considera creyente, nunca abandonó la fe en sí mismo, dice. 

"Me dijo que quería donar la cirugía, pero con la única condición de que la cirugía se realice en Mendoza", cuenta el joven, y agrega que la propuesta la recibió con tranquilidad: "Tenía que tener los pies en la tierra para tomar la mejor decisión". 

Fue así que el Dr. Sosa se interiorizó en los tratamientos e intervenciones anteriores realizados a Sebastián, a la vez que se puso en contacto con el actual oncólogo quien aprobó la operación. De tal manera, Sebastián ya dio comienzo a los estudios pre quirúrgicos que son largos y costosos. Mientras tanto continua con su tratamiento del que no siente dolor. "Está dando una respuesta lenta y positiva. Se está reduciendo lentamente".

Aunque reconoce que va a pasar un tiempo hasta que se concrete la cirugía de la que aún no hay fecha programada, nada le borra a Sebastián la sonrisa de la cara, quien se arma de paciencia y fuerzas para no bajar los brazos. "Es un camino largo que voy a atravesar", remarca. Mientras tanto, continúa con sus Instagram Live donde cuenta las últimas novedades y difunde la cuenta en la que se puede realizar donaciones que serán destinadas a la prótesis que necesitará en caso que la obra social no la cubra. 

Para gastos médicos posteriores a la cirugía, como un injerto de hueso, al igual que dinero para el viaje a Mendoza para la intervención, se pueden realizar donaciones por homebanking (CBU: 0170130840000006757946) o MercadoPago, amurin140@gmail.com.