TERRIBLE

Tenía un tumor cerebral: comió, se sintió mal, fue al médico y el diagnóstico la conmocionó

A través del diario estadounidense New York Post trascendió una historia impactante sobre una turista que se intoxicó con comida al viajar a Francia y al recibir atención médica descubrió algo más grave. 

Al viajar a otro país, lo que uno menos espera es terminar hospitalizado, y mucho menos enterarse de una noticia desagradable en el transcurso. Esta situación la experimentó una mujer británica que mientras comía en un restaurante francés comenzó a sentirse mal, por lo que acudió a ver a un médico. Sin embargo, el grave diagnóstico la dejó desconcertada.

Se trata de Theresa Hardwick, una turista de 58 años que viajó con su marido a Francia en 2019 con el fin de tomar un descanso en pareja y cuya historia se popularizó al salir en el diario New York Post. Después de unos días, ambos concurrieron a un establecimiento gastronómico para disfrutar la noche, la cuestión fue que durante la cena, empezó a sentir un malestar insostenible.

Al sentirse muy "rara" y echarle la culpa a la comida, decidió ir a una guardia para que la revisaran. Aunque al final, de una simple consulta terminó convirtiéndose en una experiencia angustiante al enterarse de una pésima noticia a raíz de un diagnóstico impensado.

 

Pensó que le cayó mal la comida pero el médico le confirmó algo peor

Al sentirse mal, Paul, marido de Theresa, se percató de que esta última no solo se intoxicó con la comida sino que empezó a decir incoherencias. Por esa razón la trasladó inmediatamente a un centro médico en Francia, aunque por la gravedad del cuadro, debieron llevarla de nuevo al Reino Unido para obtener atención profesional. 

El infortunio que experimentó Theresa Hardwick.

Una vez ahí la mujer sufrió una convulsión y esto llevó a que la sometieran a una serie de análisis para comprender qué es lo que la aquejaba. Con ellos, los médicos lograron llegar a un diagnóstico y se apenaron de lo que descubrieron.

Theresa tenía un tumor cerebral desde hace 30 años que no dejó de crecer durante todo ese período. "No hubo advertencia", reveló la protagonista de la historia. Y además, reflexionó sobre la situación que disparó el resultado: “Si nunca me hubiera enfermado, es posible que mi tumor aún no se hubiera descubierto”, sostuvo Hardwick.

 

Una buena noticia en medio del malestar

Más allá del infortunio, los doctores le explicaron que la intoxicación alimentaria llevó a que su cerebro sufriera un espasmo. Por eso, descubrieron que el tumor no era cancerígeno, sino que se trataba de uno benigno.

Al final terminaron extirpándolo con éxito en una cirugía y Theresa logró recomponerse y dejar atrás el horrible momento. "Me siento afortunada de que el tumor haya sido operable. Ahora tienen que controlarme con frecuencia, aunque sé que no es la única solución”, detalló. 

Hoy en día Theresa se encuentra en proceso de recuperación y tiene que prestar atención a cualquier signo similar a los que vio aquella vez, pero contó su historia para concientizar sobre la enfermedad. 
 

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