Por Gastón Monjes 
gmonjes@cronica.com.ar 

Desde 1989, la “casita” se convirtió en un lugar de reunión. Los años pasaron, los vecinos se sumaron y se volvió un ícono de Villa Pueyrredón. Una década después, Marta Gómez se hizo cargo del Centro de Jubilados y Pensionados Dr. Raúl Matera y continuó con la tradición de recibir a socios que, en realidad, ya son amigos.

Acá vienen muchas abuelas, casi todas las tardes, a tomar el té, a charlar, a hacer mate, algunas juegan al bingo, otras, a las cartas. Son un grupo de gente muy activa”, le contó la presidenta de la institución a Crónica, antes de comentar algunas cosas que les hacen falta: además de pintura, lo que necesitan es que lleguen hombres.

No se acercan, es insólito”, expresó. Para atraer a los vecinos, el centro ofrece una enorme cantidad de talleres, todos muy accesibles, al igual que la cuota mensual, de 70 pesos. Sin embargo, cuando algún socio no puede pagar, igual es muy bien recibido. Paseos Una de las más lindas costumbres que tienen es la de viajar.

Además de las vacaciones a múltiples destinos, suelen hacer salidas “de un día, a una quinta, a almuerzos, a pasar el día”. La invitación está hecha. Quedarse solo en casa ya no es una opción. En Villa Pueyrredón hay un lugar ideal para compartir y hacer muy buenos amigos.