Por Florencia Bombini
@florbombini

La imagen de Ángeles Barrigo con el certificado de asistente dental en su mano es mucho más que un recuerdo de su graduación. Es una clara muestra de perseverancia y que la inclusión es un concepto que cada día toma más fuerza en la sociedad.

Angie, de 24 años, tiene síndrome de Down, vive en Córdoba y, gracias a su esfuerzo, se recibió de asistente dental, actividad que desempeñará a partir de ahora junto con su hermana María que es odontóloga. La joven estudió en la Asociación Odontólogica de esa provincia, cuyas autoridades confirmaron que es el primer caso en el que una persona con discapacidad alcanza el título.

Al respecto, el presidente del organismo, José D'Itria, sostuvo en este medio que "Angie sigue viniendo porque quiere la matrícula" y que estos logros "sirven para seguir rompiendo mitos". Actualmente Angie está realizando la formación profesional que tiene una carga de 600 horas.

Por su parte, el odontólogo Agustín Zamar, docente de la joven durante su cursada, recordó que su alumna "se integró muy bien y nunca tuvo ningún problema. Iba con una psicóloga que hacía la función de adecuación, pero en el último tiempo no hacía falta que le indicaran nada". Y hasta relató que el año pasado "le festejamos el cumpleaños en la Asociación, con los asistentes y las autoridades".

El profesional agregó que "nos emocionamos mucho cuando recibió el título. Ella tiene un novio con síndrome de down que fue junto a su familia", a la vez que señaló que "hemos tenido una muy linda experiencia".

Orgullo

María Barrigo es la hermana con la que trabajará Angie a partir de ahora, mientras continúa cursando para conseguir su matrícula. La joven expresó su alegría a través de las redes sociales y expuso que "hace 24 años vivo con una persona que me enseñó y me enseña que el vaso siempre está más lleno que vacío y que si se quiere, se puede. Me enseña una manera de encarar la vida diferente a la del resto". A su vez, agregó que "me hace dar cuenta que los sueños se cumplen y que poniéndole ganas y voluntad se consigue mucho más de lo normal".

María, además, escribió que "estoy feliz de ser tu hermana, feliz que vayas a trabajar conmigo toda la vida, que seas mi mano derecha y ver esa sonrisa en tu cara".