Una niña de cuatro años necesita la ayuda de todos
Luján debe viajar para tratar su parálisis cerebral, que le surgió en su nacimiento porque el hospital no tenía las instalaciones adecuadas. Ocurre en la ciudad salteña de Udaondo.
Lujan tiene 4 años, vive en la localidad salteña de Udaondo y padece serias complicaciones de salud. Su familia necesita reunir más de 1.500.000 pesos para que pueda recibir un tratamiento que le ayude a mejorar su vida. Cuando nació, la pequeña sufrió hipoxia perinatal, que es la falta de oxígeno durante el momento del parto. Su mamá, Ailén, necesitaba dar a luz por cesárea, pero en el hospital no podían practicarse y el parto se convirtió en todo un sufrimiento que le generó una parálisis cerebral a la pequeña.
"Mi embarazo fue normal, pero el parto se complicó y la nena nació asfixiada, estuvo un mes en neo sin despertar, estuvo con respirador artificial, oxígeno y sonda", relató Ailén. Es que el 6 de enero de 2015, fecha en la que nació la pequeña, todo se complicó durante su llegada a este mundo.
"Dilaté bien, pero mi nena no podía nacer, en el hospital no podían practicarme cesárea. Cuando se dieron cuenta de que mi nena tenía latido débil, me trasladaron al hospital de la ciudad de Salta, que queda a dos horas de viaje y en ese momento ya iba sufriendo", contó la madre. "Cuando llegamos al hospital, estuvieron esperando 40 minutos más que fuera parto normal, hasta que ya no podía y ahí recién decidieron hacerme la cesárea. Cuando nació no tenía latido, la reanimaron y estuvo un mes sin despertar", agregó Ailén.
A los 6 meses, Luján empezó a hacer movimientos involuntarios, pero sus padres recibieron otra mala noticia: los médicos le diagnosticaron síndrome de West (una alteración cerebral, que le genera ataques de epilepsia), lo cual se le desencadenó a causa de las complicaciones que tuvo en el parto. Esta condición le deteriora su sistema nervioso. Para regularlo y evitar la convulsión, toma los medicamentos Levetiracetam y Clobazam.
Actualmente, Luján tiene 4 años. La parálisis que posee impide que pueda moverse por sus propios medios. No se para ni se sienta, y es por eso que utiliza una silla postural. Se la donaron a la familia, ya que es muy costosa. Para comer se le tiene que triturar los alimentos, debido a que tiene problemas deglutorios. No desarrolla habla y únicamente reconoce a las personas de su entorno familiar.
En julio pasado, la madre de Luján se enteró de que la pequeña puede ser tratada en un instituto en Tailandia que trabaja con células madre para regenerar el desarrollo neurológico en pacientes con distintos tipos de patologías. Emocionada con la noticia, Ailén, que no tiene trabajo porque dedica el tiempo a cuidar a su hija, programó que viajará al país asiático junto con Luján para fines de 2020.
Hasta esa fecha, tiene tiempo para juntar los fondos necesarios, ya que el método tiene un costo total de 1.500.000 pesos argentinos, al día de hoy. Para ayudar a Luján hay que contactarse con su familia a través del Facebook: Tratamiento para Luján, o a través del celular 0387-4824940 (Ailén).

