Se trata de la fábrica de llantas de autos Mefro Wheels, que decidió paralizar su producción y suspendió a todos sus trabajadores ya que no tiene demanda en el mercado interno.

Tras la apertura de las importaciones, las fábricas de cero kilómetro decidieron traer el total de las llantas que utilizan y esto determinó que la empresa no tuviera consumo.

En el transcurso de este año operó con sólo 22 de los 102 trabajadores, en tanto que 80 aguardaban su reincorporación, pero todo quedó en la nada debido a estas medidas que tomaron los frabricantes. 

La firma ubicada en Ovidio Lagos al 4400 de la ciudad de Rosario, pidió ayuda al Gobierno nacional para qu. medie con las automotrices. Al respecto, el delegado de la planta Miguel Valentino explicó: “Hay un. diferencia de precios entre la rueda que viene de afuera y la que se produce acá, que es un poco más cara. Entonces las terminales no compran”. 

Antes de que se produjera el cierre por primera vez, en febrero de 2017, allí trabajaban 170 personas.