GREMIALES

Conflicto en Industrias Berg: La UOM protestó contra el recorte salarial

La empresa desconoce que el acuerdo paritario goza de una homologación automática a los treinta días de su firma, lo que vuelve obligatorio el pago inmediato del incremento.

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital realizó ayer una masiva asamblea de trabajadores para repudiar el incumplimiento salarial de la firma Industrias Berg S.A. (Gatica). La empresa se niega a integrar al sueldo de los operarios el aumento pactado en la última paritaria nacional entre el sindicato y las cámaras del sector.

La conducción gremial apuntó directamente contra los responsables de la firma: Martín José Gatica (hijo del fundador) y Silvia Giordano (directora ejecutiva). Según el sindicato, ambos directivos rechazaron sistemáticamente las instancias de diálogo, con un trato hostil a los representantes de los trabajadores que intentaron canalizar el reclamo por las vías institucionales.

Presente en la movilización, el secretario general adjunto, Roberto Bonetti, cuestionó la coherencia de la patronal: "Es inaudito que los dueños de esta empresa, miembros directivos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), que dice defender la industria nacional frente a la avalancha de productos importados, pretendan ahora hacer el ajuste con las monedas que le niegan al salario obrero", sentenció el dirigente.

El núcleo legal del conflicto reside en el incumplimiento de las leyes 14.250 (de convenciones colectivas) y 23.546 (procedimiento de negociación), además de la ignorancia deliberada del reciente Decreto 1135/24. Fuentes gremiales explicaron que la empresa desconoce que el acuerdo paritario goza de una homologación tácita automática a los treinta días hábiles de su firma, lo que vuelve obligatorio el pago inmediato del incremento.

Presente en la movilización, el secretario general adjunto, Roberto Bonetti, cuestionó la coherencia de la patronal: "Es inaudito que los dueños de esta empresa, miembros directivos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), que dice defender la industria nacional frente a la avalancha de productos importados, pretendan ahora hacer el ajuste con las monedas que le niegan al salario obrero", sentenció el dirigente.El núcleo legal del conflicto reside en el incumplimiento de las leyes 14.250 (de convenciones colectivas) y 23.546 (procedimiento de negociación), además de la ignorancia deliberada del reciente Decreto 1135/24. Fuentes gremiales explicaron que la empresa desconoce que el acuerdo paritario goza de una homologación tácita automática a los treinta días hábiles de su firma, lo que vuelve obligatorio el pago inmediato del incremento.googletag.cmd.push(function(){googletag.display('interparrafo02')});Protesta de la UOM en la sede empresaria de la avenida La Plata.
Protesta de la UOM en la sede empresaria de la avenida La Plata.

La indignación de los trabajadores se sustenta en la evidente solvencia del holding familiar. Mientras en la sede porteña de avenida La Plata se aduce "imposibilidad" de pago, el grupo Gatica-Giordano mantiene activos en expansión a través de su unidad agroexportadora, el Establecimiento San José de la Montaña S.A., y su brazo comercial Gatmart S.A.

Para la UOM, este esquema de diversificación demuestra que no existe una crisis financiera real en el patrimonio del directorio, sino una decisión política de utilizar las utilidades industriales para alimentar negocios "parasitarios" en el mercado inmobiliario de la zona oeste y la pampa húmeda, a costa del paupérrimo salario de la familia metalúrgica.

Entre pancartas que tildaban al directorio de "hipócritas", el malestar de las bases fue unánime. "Esta empresa hizo su fortuna con el esfuerzo metalúrgico de los trabajadores y de don José Mario Gatica; hoy sus hijos usan ese capital para comprar campos y realizar negocios inmobiliarios y especulativos, mientras a nosotros nos niegan el salario mínimo", denunció un operario con años de antigüedad.

Al cierre, Bonetti vinculó la crisis con el modelo político actual. "La patronal, con Paolo Rocca a la cabeza y Martín Gatica a la cola, apoyó este experimento libertario de Javier Milei y ahora se agarran la cabeza. Deberían entender que sin salarios justos no hay consumo, y sin consumo no quedará nada, de nada, ni un ladrillo quedará", alertó.

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