"ATR" alimenta a más de 60 chicos por día
Una mujer, que en el último año perdió a su madre y a su hijo, juntó las últimas fuerzas que le quedaban para fundar un merendero en Moreno. El nombre del comedor fue en homenaje a una frase que solía repetir el menor cada vez que ingresaba a su hogar.
@matiresano
"ATR", abriéndole las puertas de su casa de Moreno a más de 60 pibes. Así salió adelante Edith, haciendo lo que más le gusta y siempre soñó: ayudar a los que no tienen nada. Bajo dicha expresión llamó a su merendero, mediante el cual la admirable mujer encontró su motor de vida, cuando ya no tenía esperanza y voluntad alguna tras la muerte de su hijo. Una historia ejemplar de superación y para convertir el dolor en el placer de ser solidaria donde haya una necesidad.
"Le puse ATR (A Todo Ritmo) porque mi hijo siempre entraba a casa y nos decía: '¿Qué pasa gente que no están ATR?'" señaló Edith Mercedes Videla. En menos de dos meses, la mujer sufrió el 20 de diciembre la pérdida de su madre y posteriormente la de su hijo, el 13 de febrero, quien se quitó la vida por una profunda crisis depresiva.
Al respecto, Edith, con notable fortaleza, reveló que "el merendero se abrió por ellos. La muerte de mi hijo me derrumbó por completo, cuando mi gente vio que tuve un intento de suicidio, me dijeron: "No te queremos perder, sin vos no podemos vivir".
Bajo ese afán, "mi familia en ese momento me preguntó cuál era mi sueño y me ayudaron a llevarlo a cabo. Yo no quería saber más nada, no tenía ganas de vivir, entonces ellos crearon una página y comenzaron a pedir donaciones para poder empezar", detalló la mujer.
Fue entonces que se gestó el Merendero ATR, que tiene lugar en el barrio Cuatro Vientos de la localidad bonaerense de Moreno, más exactamente en el garaje de la casa de Videla, que ella misma acondicionó construyendo una ventana y una puerta para facilitar el acceso de los más de sesenta chicos que concurren.
El solidario establecimiento funciona de lunes a viernes de 16 a 18, solventándose con las donaciones de mercadería alimenticia pero al mismo tiempo con las prendas de vestir que la propia Edith vende por módicas sumas en la feria que ella misma implementa. Al respecto, la mujer le confió a este medio una conmovedora intimidad, relacionada con su hijo David, hoy su ángel, quien "siempre me decía que el día que tuviera mucha plata iba a comprar un terreno para que yo tuviera un comedor para 200 o 300 chicos".
No obstante, a partir del 10 de agosto la iniciativa se extenderá de lunes a sábados puesto que "los chicos me lo pidieron. Me decían: 'Edith, ¿no lo podés abrir el sábado también?, porque necesitamos venir ese día'".
Simultáneamente amplía su vocación de ayuda más allá de las paredes de su merendero y donde toma cuenta de una urgencia, hacia allí se dirige la creadora de ATR. En este sentido, contó que "cerca de mi casa vive un abuelito, con mal de Parkinson, que no tenía cama ni colchón, entonces le saqué mi hija su cama y colchón y se lo dí. Este viernes fui a ver una familia que no tiene cocina, garrafas, abrigo, muebles como sillas, ropero, comen en el piso".
Por lo tanto, para que estas acciones solidarias no se detengan, se requieren donaciones de alimentos y prendas de vestir, como asimismo cocina, garrafas y bienes muebles para la mencionada familia a la que también asiste la mujer. Una colaboración que puede llevarse a cabo a través de la cuenta de Facebook Merendero ATR o llamando al 15 6609-9083, o a las redes sociales de Nutriendo El Alma, organización que colabora con la causa de Videla.

