Promesas incumplidas, una historia repetida

Por Jorge Dimuro.

En esta oportunidad me dirijo a usted, Sr. Presidente. Y más precisamente a lo que prometió en campaña cuando afirmó que si era electo, apenas asumiera, iba a "recomponer" los salarios a través de paritarias y otorgar un aumento de las jubilaciones del orden del 20 por ciento. Los cálculos dijeron que el salario real y las jubilaciones cayeron entre el 15 y el 20 por ciento. Usted afirmó que el 10 de diciembre iba a recomponer esos salarios e iba a recomponer las jubilaciones. Y yo entonces, me pregunto ¿qué pasó con esas promesas?

De aquel 20% de aumento, pasamos a un bono que apenas fue para pocos, o será que el mismo forma parte del plan de ajuste que usted intenta trazar para acomodar las cuentas de la herencia que según usted, recibió de la administración macrista.

Lo único que me resta pensar de esto es que a poco más de 11 meses de su asunción, ya falló en uno de sus principales compromisos, damnificando a uno de los sectores más castigados de los últimos años. Dicen que el archivo no perdona. Pero en general se dice respecto a hechos del pasado más o menos remoto, no de unos pocos meses atrás. Lo cierto es que a usted Sr. Presidente hay un par de archivos que le están mordiendo los talones.

El lunes 29 de julio del año pasado en un acto de campaña en La Matanza, cuando usted era entonces precandidato presidencial del Frente de Todos había prometido que, si era elegido presidente, iba a dejar de pagar los intereses en las Letras de Liquidez del Banco Central (Leliq) para aumentar las jubilaciones y pensiones.

En ese mismo encuentro, usted afirmó: “entre los bancos y los jubilados yo me quedo con los jubilados”. ¿Y el 20 % de aumento? Entre bancos y jubilados, parece que usted Sr. Presidente y con todo respeto, es evidente por quién eligió. También prometía y tampoco se cumplió la prioridad para los jubilados, plan de inclusión previsional, créditos ANSeS, eliminar tasas usurarias, un defensor para personas mayores, un Consejo Federal Inclusivo con todas las personas mayores representativas para todo el país.

Usted, Sr. Presidente, que dice pertenecer al movimiento nacional y popular que tiene por emblema la justicia social, ¿cómo cree que lo vería su creador y líder, que durante sus mandatos presidenciales nunca permitió que en los hogares del país falte el pan dulce y la sidra en las fiestas navideñas? Hoy, Sr. Presidente para poder pagarlo tenemos que contar primero con una tarjeta de crédito para abonarlo en cuotas.

A pesar de todo, quiero que sepa que todavía tenemos la esperanza y la confianza puesta en usted, pero solamente en usted, por eso le pedimos que no se deje llevar por las obsecuencias de algunos que lo acompañan, que solo piensan en sus ambiciones personales. Por favor, gobierne por sus convicciones y su corazón para sacar a este país adelante, la Patria y su gente se lo van agradecer.

 

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