"Me salvó la vida", aseguró Heather Melton sobre su esposo Sonny, de 29 años, quien falleció protegiéndola de la infernal balacera desatada por Stephen Paddock, el asesino de Las Vegas. Fue, tal vez, el más conmovedor de los testimonios que dejaron los sobrevivientes de la masacre, quienes describieron escenas de muerte y desesperación, con “balas volando por todas partes”, cadáveres “en charcos de sangre” y gente despavorida que buscaba refugio detrás de cualquier lugar.

“Me salvó la vida. Me agarró y empezó a correr cuando sentí que le disparaban por la espalda”, aseguró Heather, todavía shockeada por la escena que había vivido momentos antes. “Quiero que todos sepan que era un hombre bondadoso de corazón, pero en este momento apenas puedo respirar”, agregó.

La pareja vivía en Big Sandy, Tennessee, donde la víctima trabajaba como enfermero en el Henry County Medical Center. Sonny Melton fue una de las tantas víctimas, junto con Denise Salmon Burditus, Lisa Romero, Jordan McIldoon, Jessica Klymchuk, Jenny Parks, Susan Smith, Adrian Murfitt, John Phippen, Rhonda LeRocque, Dana Gardner, Quinton Robbins y Bailey Schweitzer, entre muchos otros.

La pudieron contar

Hubo más testimonios estremecedores. “Cuando sonó el primer disparo, parecían fuegos artificiales. Y después terminó no sonando a fuegos artificiales para nada”, describió un joven en declaraciones, cinco minutos después del final del ataque.

Taylor Benge, de 21 años, sostuvo que vio “cadáveres tirados en charcos de sangre por todos lados”, en lo que describió como un infierno de “200 a 300 disparos”. “Mis jeans están cubiertos con la sangre de alguien. Mi remera está cubierta con la sangre de alguien, toda la pierna de mi hermana estaba cubierta de sangre”, concluyó.

Por su parte, Christine, una mujer de mediana edad, dijo que “fueron cientos de disparos”, lo que la llevó a creer que había más de un atacante. “Cuando dejamos las sillas, había un hombre con un tiro. Estaba todo ensangrentado y estaba inconsciente. Corrimos y todos se estaban escondiendo por todas partes. Se escondían bajo las sillas, atrás de los pilares de las torres de luces y donde podían”, apuntó.

Vimos gente que era baleada. Vimos a todos huir, y a gente que caía alcanzada por disparos. Estábamos viendo a gente correr, cuerpos que caían al piso mientras la gente corría”, relató Jake Freedman, quien presenció todo desde el piso 64 del vecino Hotel Delano.