Una madre australiana recibió duras críticas luego de revelar que sigue amamantando a su hijo de siete años. Sin embargo, la mujer hace oídos sordos y explica el motivo de su decisión.

Lisa Bridger, de 46 años, es mamá de Chase (7) y Phoenix (4) y fue acusada de "abuso infantil" por parte de una trabajadora social. Sus hijos sufren de autismo en distintos grados y ella asegura que amamantarlos los calma.

"Lo ayuda a reconectarse luego de un episodio. Tiene increíbles beneficios para la salud tanto para él como para mí y es normal y natural", aseguró en relación a su hijo Chase. 

"He recibido algunas críticas, pero trato de educar siempre. Sólo quiero mostrar mi apoyo a aquellas que sientan la necesidad de esconderse para amamantar", explicó.