Desapareció tras una erupción volcánica, pero científicos encontraron algo insólito: así era la isla Hunga Tonga
La isla Hunga Tonga Haapai nació en 2015 tras un erupción volcánica. En 2022 un fenómeno de las mismas características la hizo desaparecer pero científicos encontraron en ella señales de vida. ¡Conocé su increíble historia en esta nota!
Si de increíbles historias se habla, no se puede dejar de mencionar la de la isla Hunga Tonga Haapai, que emergió en 2015 en el sur del Océano Pacífico tras una erupción volcánica. La aparición de esta nueva isla ofreció una gran oportunidad a geólogos y biólogos para conocer los comienzos de un nuevo ecosistema.
Al poco tiempo esta isla desapareció a principios del 2022 como consecuencia de la erupción del volcán submarino Hunga-Tonga-Hunga-Ha'apai, ubicado a pocos kilómetros de la nación de Tonga, cuyo reino está formado por más de 170 islas. En las costas de los archipiélagos el desastre natural fue impactante.
Las olas de tsunami provocadas por la erupción causaron graves destrozos. Pero el daño más significativo fue la desaparición de la isla que había nacido tan solo 6 años atrás. El fenómeno fue tan destructivo que países como Perú declararon emergencia ambiental a raíz de la erupción.
Ese movimiento telúrico fue propicio para el nacimiento del Hunga Tonga. Científicos no esperaban el surgimiento de una nueva isla en el pacífico sur, por lo que los expertos comenzaron a estudiar este novedoso ambiente y encontraron inesperados secretos.
Tras su aparición, un equipo de investigadores comenzó a averiguar cómo emergió esta isla en la región austral del Pacífico. Después de diferentes estudios, los científicos revelaron que se encontraron con nuevas formas de vida.
Los investigadores descubrieron una nueva comunidad de microbios. Estos metabolizaban azufre y gases atmosféricos, siendo muy parecidos a organismos que se hallan en otros hábitats como fuentes termales.
Tras las 32 muestras que tomaron en superficies sin vegetación, los expertos esperaban encontrarse con bacterias o arqueas provenientes del océano y de los excrementos de aves. Sin embargo, los investigadores sospechan que, probablemente, las formas de vida que hallaron podrían haber venido de las profundidades del subsuelo.
"Este tipo de erupciones volcánicas ocurren en todo el mundo, pero por lo general no producen islas", reveló a la revista científica Science Alert el ecologista microbiano Nick Dragone. El experto de la Universidad de Colorado sostuvo que él y su equipo tuvieron una "oportunidad única", ya que "nadie había estudiado exhaustivamente los microorganismos en este tipo de sistema insular en una etapa tan temprana antes".
El especialista enfatizó en los detalles intrigantes que aprendieron durante la corta vida del Hunga Tonga, e indicó: "Si algo se volviera a formar nos encantaría ir allí y recopilar más datos. Tendríamos un plan de juego sobre cómo estudiarlo".

