Una migrante hondureña se reencontró con su hija luego de seis años en una historia muy curiosa. Glenda Valdez estaba viendo televisión cuando el noticiero mostró imágenes de la frontera sur de Estados Unidos en las que aparecía una niña con una sudadera roja y descalza. Era su hija, que ahora tiene 8 años.

En los videos se observaba a la niña dialogando con la patrulla fronteriza. Contaba que había perdido el número de su madre y no sabía dónde vivía, pero que ella la estaba esperando. "Su cabello es rizado, pero a veces se lo alisa. Y tiene un anillo en el labio", les decía a los oficiales.

Valdez contó que no estaba al tanto de que habían enviado a su hija a cruzar la frontera hacia territorio estadounidense.

"Estaba como en shock, honestamente, porque imagina que estás viendo la televisión y de repente ves a tu hija. (…) Verla llorar y todo lo que decía me rompía el corazón, sinceramente, todo lo que decía allí, que estaba molesta y llorando y todo eso, y ver su imagen, descalza y todo, fue muy difícil para mí", explico la hondureña.

¿Cómo llegó Emely a la frontera?

Valdez contó que no estaba al tanto de que habían enviado a su hija a cruzar la frontera hacia territorio estadounidense. Ella había decidido emigrar a Estados Unidos hace seis años y había dejado a su hija Emely al cuidado de su mamá.

El contacto entre ambas era por videollamadas pero de forma ocasional y no muy frecuente.

Emely, de 8 años, se mostró muy feliz por reencontrarse con su madre. 

Según trascendió, el padre de la niña se hizo cargo de ella en un momento determinado y luego la dejó al cuidado de otra persona que la ayudó a viajar a la frontera, donde la perdió de vista.

La niña fue hallada por la Patrulla Fronteriza el 13 de mayo entre la maleza junto a un grupo de desconocidos. Tras ser encontrada fue trasladada a un refugio estadounidense hasta el reencuentro con su madre.