La agresora presuntamente actuó al encontrarle en su teléfono móvil fotos de otra mujer desnuda. Arrastrada por los celos, decidió cortarle los genitales a su esposo mientras tenían relaciones sexuales. Las súplicas de la víctima no bastaron para que arrojará el arma blanca, comentaron fuentes oficiales ligadas a la investigación.

Habitantes de la zona preocupados por los gritos que salían de la vivienda llamaron por teléfono a las comisiones policiales. Durante el interrogatorio, el ama de casa confesó el crimen y contó lo sucedido.

Cuando los efectivos de la Policía de Aragua llegaron, hallaron al infortunado bañado en sangre, de inmediato lo trasladaron hasta el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales de La Ovallera. Mientras los médicos de guardia curaban sus heridas, suplicaba que le salvaran el miembro reproductivo.