El personal médico les dio el alta un día antes de lo previsto, lo que significó una alegría extra para las 12 nenes rescatados y las familias de los mismos. En rueda de prensa, los menores contaron detalles de cómo sobrevivieron en condiciones extremas a 18 largos días.

"Cuando vi al buceador, me sorprendí porque no era tailandés. Fue un momento de milagro asi que sólo le dije "hola"", explicó un joven de 14 años. "Lo primero que les preguntamos a los submarinistas es cuánto tiempo teníamos que seguir en la cueva", afirmó otro. 

Cada uno de los chicos contó su experiencia personal y lo que más les quedó en la retina acerca de los recursos que utilizaron para sobrevivir. Por eso, uno reveló que en un principio avanzaron "tres o cuatro metros" en busca de una salida que no encontraron.

"Intentamos cavar, pensando que no podíamos esperar a las autoridades", pero no sirvió de nada, dijo al respecto Ekkapol Chantawong, el entrenador de 25 años y único adulto del grupo.

Sin éxito, se dieron por vencidos y comenzaron a hidratarse con el agua de lluvia. "Bebimos el agua que caía de las rocas", explicó Pornchai Khamluan, de 15 años, que agregó que no tenían nada para comer.

"Esta experiencia me ha enseñado que no hay que hacer las cosas sin haberlas planeado. A partir de ahora voy a vivir mi vida con cuidado", reveló uno de los chicos. 

Lo que todos querían era ver el Mundial de Rusia, sobre todo la final, y que sus madres no los regañaran cuando regresaran a casa. Sanos y salvos, todos lograron las dos cosas: ver Francia-Croacia y que sus padres los reciban con los brazos abiertos.