Cuando se habla de asesinos seriales se los vincula con infancias difíciles, problemas en la escuela o víctimas de abuso, sin embargo, hubo uno de los pocos casos que un criminal tuvo un roce importante con la cultura. Se trató de Johann "Jack" Unterweger , el austríaco que mató al menos doce mujeres en diversos países y que cobró notoriedad  como escritor en la cárcel.

Unterweger nació en agosto de 1950 y era hijo de una prostituta local y un soldado norteamericano que peleó en la Segunda Guerra Mundial en Europa, situación que complicó la vida del niño, ya que ambos padres eran alcohólicos y terminaron dejándolo al cuidado de su abuelo, quien era un golpeador y acérrimo cliente de prostitutas que llevaba a su casa y tienen relaciones ante la mirada del niño.

Como era de esperar, Johann nunca pudo ir a un escuela con lo cual atravesó sus primeros años en el analfabetismo, y por tal motivo, se inclinó a la delincuencia, de hecho, a los 16 años fue arrestado por robar y agredir a una prostituta. Tras salir de un breve período en prisión, la cadena de ilícitos continuó con robos de automóviles y a las trabajadoras de la calle, con lo cual su entrada y salida de las prisiones eran continuas.

Johann Unterweger: primera víctima

En 1974, Unterweger llevó a cabo su primer homicidio cuya víctima fue la estudiante alemana Margaret Schaffer (18), quien junto a una prostituta llamada Bárbara Scholz, llevaron a un bosque y ante la negativa de la teutona de hacerle sexo oral, el asesino la estranguló con el sostén de la víctima y la golpeó con un tubo de metal, para luego arrojar el cadáver al lago Salzachsee.

Johann Unterweger tenía fama de adulador de mujeres (Archivo).

Como era de esperar, su cómplice lo delató a la policía local, fue detenido y enviado a un juicio en el cual se lo condenó a cadena perpetua.

Aprendizaje en la cárcel

Lejos de creer que su historia terminaría allí comenzó otra, y es que Unterweger ingresó a la prisión como analfabeto, y en la misma aprendió a leer y escribir, y tras el aprendizaje, escribió poemas, cuentos, obras de teatro y su autobiografía en 1984 que llegó al cine: Fegefeuer: eine Reise ins Zuchthaus (Purgatorio: un viaje a la prisión).

El libro escrito por el asesino.

Este libro generó muchas críticas positivas y hasta logró un premio literario, y esto generó una importante campaña de escritores y pensadores para que Johann quede libre, debido a que era un "ejemplo de superación", entre ellos estaba la escritora austríaca Elfriede Jelinek (ganó el Premio Nobel en 2004), y por eso en mayo de 1990 quedó en libertad y fue objeto de muchas entrevistas en televisión y revistas para demostrar su superación.

Sin embargo, Johann era un "lobo con piel de cordero" y no tardó mucho en volver a los crímenes, situación que ocurrió en septiembre de 1990, cuando conoció a Blanka Bokova y tras unas copas, la mujer desapareció su cuerpo fue hallado al día siguiente desnudo, golpeado, estrangulado con las medias de la víctima y a la vera del río Moldava.

Johann Unterweger aprovechó su rol de escritor para matar (Archivo).

Semanas más tarde, la víctima de turno fue Brunhilde Masser que tuvo el mismo modus operandi y su cadáver fue encontrado por unos turistas en un bosque de la ciudad austríaca de Graz, al igual que la prostituta Heidemarie Hammerer quien fue hallada muerta también en un bosque ubicado entre la frontera de Suiza y Alemania.

Johann Unterweger: estrangulador de Viena

La carrera frenética de la muerte parecía no tener fin en las manos del asesino serial, y por eso, en 1991 los ataques fatales continuaron con el crimen de la prostituta Elfriede Schrempf, Silvia Zagler, Karin Eroglu, Sabine Moitizi y Regina Prem, todas mujeres muertas en la ciudad de Viena.

Algunas de las víctimas del asesino austríaco (Archivo).

Para esa fecha, la policía austríaca estaba desconcertada con la cadena de muertes y la investigación era lenta, en tanto, los medios aprovecharon para instalar en la opinión pública la presencia del "Estrangulador de Viena", lo cual llevó el nerviosismo entre las mujeres austríacas.

Su perfil superador lo hizo ver como inocente (Archivo).

A todo esto, nadie sospechaba de Unterweger ya que su personalidad superadora no hacía que la gente y los investigadores sospechen de él, de hecho, era objeto de entrevistas a especialistas sobre cómo podría actuar el criminal.

Johann Unterweger fue detenido en Miami (Archivo).

Todo esto se potenció cuando una revista austríaca lo contrató en junio de 1991 para escribir sobre la forma en que se trataban a las prostitutas en Estados Unidos, un viaje que lo depositó en la ciudad de Los Ángeles y a la continuación de las muertes.

Johann Unterweger: muertes en Estados Unidos

En la época que estuvo "trabajando" en Estados Unidos, Unterweger mató a tres trabajadoras de la calle: Shannon Exley, Sherri Ann Long e Irene Rodriguez, quienes fueron violadas y estranguladas con sus propias ropas.

Unterweger fue condenado a cadena perpetua por varios crímenes (Archivo).

Con una suerte de impunidad, el criminal volvió a Viena para escribir sobre sus trabajos en Los Ángeles, pero lo que no se percató es que la investigación sobre uno de los crímenes ocurrido en la ciudad de Praga, en el cual Unterweger mató a Bokova, estaba llegando a sus detalle finales. Unterweger fue interrogado por la policía, que además allanó su casa, pero no pudo sacarle mucha información. El asesino se dió cuenta que si detención estaba a caer, y por eso, escapó Canadá y luego a la ciudad de Miami junto a una joven de 18 años, llamada Bianca Mrak.

El juicio tuvo tintes mediáticos como el personaje (Archivo).

A pesar del escape, el FBI precisó capturar a Johann Unterweger en febrero de 1992 en Miami y en mayo de ese año, el asesino fue extraditado a Austria , donde se llevó a cabo el juicio en 1994 por 3 asesinatos en Estados Unidos, 7 en Austria y 1 en Checoslovaquia , y tras varios testigos y pruebas presentadas, el criminal fue condenado a cadena perpetua.

Uno de los libros que se escribieron sobre él.

El 29 de junio de 1994, Johann Unterweger no soportó estar en prisión y decidió ahorcarse con los cordones de sus zapatos y cinturón y murió en la celda, utilizando el método de estrangulamiento con el que mató a todas las mujeres.

POR GA