Desde el comienzo de la pandemia de Covid-19, se han llevado a cabo diferentes estudios para encontrar los distintos factores que pueden determinar cuáles son las capacidades del Sars-Cov 2. En ese sentido, una reciente investigación encontró la "respuesta inmune" de un grupo de jóvenes no vacunados contra el coronavirus. Esto podría explicar porque algunas personas se contagian y otras no.

El covid sigue siendo una preocupación para las autoridades de distintos países del mundo. A pesar de que se han eliminado distintas restricciones para evitar la propagación del virus, aún siguen habiendo muchos casos a nivel mundial.

En este contexto, el Imperial College London (Universidad Imperial de Londres) realizó una investigación en donde halló la respuesta inmune de un grupo de jóvenes que no recibieron las vacunas contra el coronavirus. Este grupo a pesar de haber sido expuesto al Sars COV 2, no se contagiaron.

La infección experimental de voluntarios en esta investigación resultó ser "reproducible" sólo en algunos casos (imagen ilustrativa).

El análisis publicado en las últimas semanas mostró como la infección experimental de voluntarios resultó ser "reproducible" sólo en algunos casos. Se sugerie que las personas con niveles más altos de células T, que son un tipo de célula del sistema inmunitario, de los coronavirus del resfriado común tenían menos probabilidades de infectarse con el coronavirus que causa el COVID-19.

No obstante, los directores de la investigación señalaron que esta infección experimental "no provocó síntomas graves en participantes adultos jóvenes sanos", lo que sentó las bases para futuros estudios para probar nuevas inoculaciones y medicamentos contra esta enfermedad infecciosa.

El profesor titular del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Instituto de Infecciones del Imperial College de Londres e investigador principal del ensayo, Christopher Chiu. explicó qué fue lo que lograron encontrar a partir de este estudio científico.

 

"En primer lugar, no hubo síntomas graves ni preocupaciones clínicas en nuestro modelo de infección de desafío de adultos jóvenes sanos. Se cree que las personas de este grupo de edad son los principales impulsores de la pandemia y estos estudios, que son representativos de una infección leve, permiten una investigación detallada de los factores responsables de la infección y la propagación de la pandemia", detalló.

En total, hubo 36 voluntarios "sanos", hombres y mujeres, de entre 18 a 30 años de edad. Los mismos no habían sido inoculados contra el COVID-19 y tampoco se infectaron previamente. A ellos se les administró una dosis baja del virus, introducida mediante gotas en la nariz, y luego fueron monitoreados por el personal clínico durante dos semanas. "El estudio utilizó virus desde muy temprano en la pandemia obtenidos de un paciente hospitalizado en el estudio ISARIC4C, antes de la aparición de la variante Alfa", se informó en la investigación.

De todos los voluntarios, sólo 18 se infectaron. De los cuáles16 fueron quienes desarrollaron síntomas similares al resfriado de leves a moderados, que incluyó congestión o secreción nasal, estornudos y dolor de garganta. "Ninguno desarrolló síntomas graves. Dos participantes fueron excluidos del análisis final después de desarrollar anticuerpos entre la detección inicial y la inoculación", se destacó.

Por su parte, entre los participantes infectados, el tiempo medio transcurrido desde la primera exposición al virus hasta el periodo de incubación fue de 42 horas, significativamente más corto que las estimaciones existentes, que situaban el periodo medio de incubación entre cinco y seis días.

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