Piratas informáticos hackearon información confidencial del Ejército mexicano
En los archivos corrompidos había información sobre la salud del presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque este se mostró despreocupado por lo acontecido, y admitió que padece hipertensión y que estuvo cerca de sufrir un segundo infarto.
El Gobierno de México reveló este viernes que un grupo de piratas informáticos obtuvo archivos del Ejército que contienen información confidencial, como la salud del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien admitió que padece hipertensión y que estuvo cerca de sufrir un segundo infarto, aunque se mostró despreocupado por el hackeo.
"Es cierto, hubo un ataque cibernético. Mediante estos mecanismos modernos extraen archivos", expresó el mandatario durante su conferencia de prensa diaria.
"Tengo entendido que este mismo grupo ya ha hecho lo mismo en otros países. Creo que, en Colombia, en Chile, por eso pienso que es algo que se maneja desde el extranjero", añadió.
El jueves, el periodista Carlos Loret de Mola, quien suele ser crítico del gobierno, dijo que el grupo de hackers Guacamaya había obtenido información confidencial del Ejército entre 2016 y 2019.
Entre los datos robados figuran reportes sobre la salud del gobernante que no se habían divulgado antes.
Cómo está la salud de Andrés Manuel López Obrador
En esos archivos hay registro de que López Obrador, de 68 años, fue trasladado el 2 de enero desde su rancho en Palenque, en el sureño estado de Chiapas, para ser atendido en un hospital militar en Ciudad de México por un problema cardíaco.
"Todo lo que se dice ahí es cierto y se ha expresado. Lo de la ambulancia que fue a Palenque a principios de enero fue porque había un riesgo de infarto y me llevaron al hospital y me recomendaron un cateterismo", precisó.
El Ejecutivo únicamente había informado el 22 de enero que se sometió al cateterismo cardíaco durante un examen de salud de rutina, difundieron el diario local La Jornada y la agencia de noticias AFP.
López Obrador sufrió un infarto de miocardio en 2013.
El mandatario añadió que toma varias pastillas todas las noches y que revisa su estado de salud cada tres o cuatro meses, aunque dijo que se siente bien y que no piensa que su vida corra peligro.
“Estoy enfermo, tengo varios padecimientos”, reiteró el dignatario, quien pidió que su equipo de comunicación pusiera una canción de un autor mexicano llamada “Que no me quiso el ejército”, en la que el cantante describe que padece altos niveles de colesterol, piedras en el riñón y agua en los pulmones.
“Tengo todos los males que se mencionan ahí, solamente hay una cosa que no tengo, lo del alcohol, pero lo demás sí, y otros males”, enumeró de buen humor.
"Lo más delicado es la hipertensión, y los médicos lo que no quieren es que me muera del corazón, de un infarto", amplió.
Adelantó que cuando termine su mandato cambiará de estilo de vida y agregó que las presiones que se viven en el ejercicio de su cargo son muchas y que “ a veces hay que dormir con las botas puestas".
"Es mi deber, y también significa una gran satisfacción de poder servir. No hay nada que se compare a poder servir a los semejantes, esa es la verdadera política”, ponderó.
Al volver sobre el ataque a las bases de datos, se declaró despreocupado y en tono irónico dijo: " No pude dormir por estar pensando en ello".

