La tranquilidad habitual del poblado de Kingston upon Hull, en el condado británico de Yorkshire, quedó en el olvido. El distrito se volvió inseguro, insalubre y un peligro para todos sus habitantes. La razón: ratas gigantes "del tamaño de perros pequeños" coparon las calles e invadieron las casas. "No podemos dormir por los ruidos que hacen", contaron.

Los basurales que abundan en el distrito serían la principal causa de la invasión de los descomunales roedores que circulan libremente por las calles y que, incluso, irrumpieron en varias viviendas. "Mi hijo de cuatro años bajó al baño una vez y subió corriendo las escaleras gritando: ¡Mamá, hay una rata!", comentó Amanda Eastwood, una de las asustadas habitantes del poblado ubicado en el este inglés. "Las tuvimos en la cocina y no es algo agradable. Sé que estaban afuera, porque las vi cerca de la basura, pero ahora están dentro de nuestras casas. Además, hay muchas muertas en las calles y no es lindo", agregó.


Cruces

La presencia de estos gigantescos roedores, según los vecinos, fue consecuencia de las tareas de restauración de las calles de la ciudad, lo que afectó el sistema de alcantarillas, por lo que los animales salieron de sus refugios y se instalaron en la superficie, en especial, en algunos de los basurales que hay en el vecindario. Por eso, pidieron a las autoridades que tomen medidas para terminar con esta situación.

Sin embargo, el consejo municipal respondió que no existe ninguna invasión y prometió tomar medidas en caso de hallar algún tipo de problemas. "Una investigación en el área no encontró ninguna actividad de las ratas, sin embargo, esto no significa que no sea posible que estén", señalaron, antes de referirse a la problemática de la basura y advertir que retirar los residuos también es responsabilidad de los vecinos.