Arrancó el cónclave para elegir al sucesor del Papa Francisco
Los cardenales con derecho a voto se congregaron en la Capilla Paulina y realizaron la procesión hasta la Capilla Sixtina, donde se realizará la elección.
Arrancó en el Vaticano el cónclave que definirá al nuevo líder de la Iglesia Católica y sucesor del Papa Francisco. A las 16:15 (hora local), los cardenales con derecho a voto se congregaron en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico, donde se inició la procesión solemne hacia la Capilla Sixtina, lugar en el que se realizará la votación.
Durante el recorrido, entonaron las letanías y el himno Veni Creator Spiritus, invocando la asistencia del Espíritu Santo en la elección. Además de guardar secreto, los cardenales se comprometen a "servir fielmente" como papa si son elegidos.
Crónica, desde el cónclave en el VaticanoTras esa ceremonia, al grito de "extra omnes" (todos afuera), las puertas se cerrarán y empezará la votación. Puntualmente, los 133 cardenales electores llamados a elegir al 267º Sumo Pontífice tendrán en sus manos una tarjeta para escribir el nombre del elegido, como bien lo describe la "Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis". Para la elección del nuevo papa se necesitan al menos 2/3 de los votos, es decir, 89 votos.
“Cada cardenal elector, por orden de precedencia, después de haber escrito y doblado su papeleta, sosteniéndola en alto para que sea visible, la lleva al altar, donde se encuentran los escrutadores y sobre el cual está colocado un receptáculo cubierto con un plato para recoger las papeletas”, detalló el sitio oficial de noticias de la Santa Sede.
“Pongo por testigo a Cristo Señor, que me juzgará, de que mi voto es dado a aquel que, según Dios, creo que debe ser elegido”, es la frase que cada cardenal dirá en voz alta a continuación de su voto.
El cónclave para elegir al nuevo papa, en vivoCabe mencionar que las votaciones tienen lugar todos los días, dos por la mañana y dos por la tarde, y si los cardenales electores tienen dificultades para ponerse de acuerdo sobre la persona que debe ser elegida, después de tres días sin resultado, las votaciones se suspenden durante un día.
“Para una pausa de oración, libre discusión entre los electores y una breve exhortación espiritual, pronunciada por el cardenal decano de la orden de los diáconos”, explicó el Vaticano.
Luego, se reanuda la votación, pero si después de siete votaciones no se definió el sucesor de Francisco hay otra pausa. Allí se realiza otra serie de siete votaciones y, si no se ha producido la elección, se vuelve a frenar el proceso.
Finalmente, en la siguiente votación se debe elegir entre los dos nombres que hayan recibido más votos en el anterior escrutinio, pero no pueden votar los dos cardenales sobre los que se requiere ese desempate.

