Jubilada ganó una fortuna, pero no pudo cobrar el premio por un error en su celular
El sueño se volvió frustración y dio inicio a una larga batalla judicial: un cambio en la normativa dejó el dinero en un limbo administrativo e impidió cobrar el enorme pozo millonario.
Todos sueñan con ganar la lotería y cambiar su vida de manera rotunda. Sin embargo, no siempre las historias terminan con finales felices: a veces la fortuna puede transformarse en una pesadilla inesperada.
Recientemente, una jubilada se convirtió en protagonista de una trama digna de película. Tras convertirse en acreedora de un premio millonario en la quiniela, la alegría se transformó en frustración cuando un error relacionado con su celular le impidió cobrar lo que le correspondía.
Pese a los intentos de revertir la situación, un cambio en la legislación justo entre el sorteo y el momento del cobro dejó su dinero atrapado en un limbo administrativo, imposibilitándole acceder al pozo millonario. Actualmente, se encuentra en una larga batalla judicial.
La jubilada que ganó 83 millones de dólares y no sabe si podrá cobrarlosComprar un ticket de lotería nunca fue tan sencillo como hoy. Las aplicaciones móviles se han convertido en una herramienta cómoda y accesible para adquirir boletos y, en cuestión de segundos, verificar si el número elegido resultó ganador.
Sin embargo, lo que parecía una ventaja tecnológica terminó convirtiéndose en una pesadilla para Jane Doe, una jubilada texana que pasó de la euforia de ganar una fortuna a la incertidumbre de no saber si algún día podrá cobrarla.
El 17 de febrero, la mujer adquirió un boleto a través de una app y, pocas horas después, descubrió que había sido favorecida con un premio de 83,5 millones de dólares. Sin dudarlo, el golpe de suerte parecía abrirle la puerta a una nueva vida, pero algo paso.
Ese sueño de ser millonaria comenzó a desmoronarse cuando, en medio de la emoción por planear en qué invertir semejante suma, recibió una noticia inesperada: el premio estaba en riesgo de quedar en manos de la burocracia.
El motivo fue un cambio legal abrupto. A mediados de mayo, la Comisión de Lotería de Texas anunció la prohibición del uso de servicios de terceros para la venta de boletos, entre ellos Jackpocket Lottery, la aplicación que Jane había utilizado.
Hasta ese momento, los residentes de Estados Unidos podían comprar en minoristas autorizados o mediante estas plataformas, pero la falta de regulación sobre comisiones y manejo de fondos llevó a la autoridad a cerrar ese vacío legal.
Ryan Mindell, entonces director de la Comisión, justificó la medida asegurando que estas apps ponían en riesgo la transparencia y la seguridad de los juegos. Curiosamente, el jefe presentó su renuncia semanas después, en medio de las investigaciones sobre el caso.
En este contexto, la mala noticia fue inevitable: la normativa entró en vigor tras el sorteo en el que resultó ganadora, pero antes de que pudiera cobrar el dinero. Esa diferencia de días dejó su premio atrapado en un limbo administrativo.
Ante esta situación, la jubilada decidió acudir a la justicia. En su demanda sostiene que es ilegal cambiar las reglas después de haber realizado el sorteo y que la Comisión estaría privándola de su premio de manera retroactiva.
El proceso judicial, sin embargo, podría extenderse meses o incluso años, lo que representa un obstáculo adicional dado su estado de salud y su avanzada edad. Por ahora, la respuesta oficial se limita a un escueto comunicado: “no comentamos sobre litigios en curso”.

