La actriz y conductora Florencia Peña fue víctima de violencia machista tras conocerse que fue una de las tantas personalidades que asistió a la Quinta de Olivos en 2020 durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus. Pero tampoco fue la única. 

Hay algo que tiene la incursión de la mujer en la política que molesta. No es nuevo, no es de ahora, es desde siempre y en toda la historia. Pero no es sólo su participación sino también la expresión de sus ideas y de sus ideales. Tanto en los ámbitos privados como en los públicos cuando una mujer habla, expresa su opinión o dice lo que piensa, se la intenta callar, silenciar o menospreciar

El machismo existe y en todos los ámbitos, pero en los últimos días al conocerse la lista de las "visitas" a Olivos, quedó muy en claro que cierto sector de la política sólo puede pensar que una mujer puede formar parte de una reunión si es sexual. Mostrar preocupación o consciencia social siendo mujer, parecería no ser posible para ese sector. 

Esa libertad de una mujer expresándose abiertamente perturba tanto que hace explotar la misoginia de quienes se sienten amenazados ante la igualdad de derechos. Algo que aún hoy muchos no pueden caretear y necesitan escupirlo al mundo, impulsiva y obsesivamente. Mucho más si se trata de una mujer independiente en todos sus aspectos de la vida.

Esa mirada machista, acusadora y violenta,  se expresa en insultos descalificadores,  donde lo sexual siempre aparece. La mujer convertida en un objeto, en una cosa o en una herramienta que sólo sirve para "eso",  no sólo retrocede siglos al mundo sino que además revictimiza al género ante la opresión latente, minimiza sus luchas y menosprecia sus batallas ganadas. 

El poder machista desde su banca, señala a la mujer como una prostituta o como una incapaz, nunca como un sujeto libre de pensamiento, de cuerpo y de alma. La ve sólo como un instrumento sexual invisibilizando el camino de injusticias que ha tenido que atravesar por siglos. 

Ese implícito poder con explícito machismo que subyase  en cada hombre que intenta callar y menospreciar a cada mujer que se asoma a la política, en lo privado y en lo público, es contra lo que se debe luchar todos los días. Aún en los lugares menos pensados. 

Dejar pasar este tipo de volencias es seguir legitimando todas las violencias contra las mujeres. Ese intento de disciplinamiento hacia una es también un intento de disciplinamiento hacia todas. 

La lucha de las mujeres es política, y ese insulto inquisidor, desprovisto de fundamento alguno, no hace más que mostrar que hay un movimiento que está cambiando al mundo y que algunos se resisten a una vida mejor para todas las personas. 

F.A.

Florencia Peña contra la violencia machista que sufrió

Ver más productos

Cómo hacer ayuno intermitente de manera saludable

Cómo hacer ayuno intermitente de manera saludable

Cómo ser padres en el Siglo XXI

Cómo ser padres en el Siglo XXI

Historias de mujeres que cambiaron el mundo contadas para niñas rebeldes

Historias de mujeres que cambiaron el mundo contadas para niñas rebeldes

¿Qué regalar el día del padre?

¿Qué regalar el día del padre?

Ver más productos