Viajaba por la ruta, se topó con una extraña figura blanca y su llanto lo hizo temblar: "Esos gritos no son de nuestro mundo"
El conductor grabó la escena durante la noche y el video se viralizó rápidamente en redes sociales. Algunos aseguraron que se trataba de "La Llorona", mientras que otros compartieron diferentes teorías.
Un hombre que viajaba de noche por la ruta tuvo un encuentro extraño y aterrador: vio una figura blanca al costado del camino, llorando con gritos tan intensos que muchos la asociaron con La Llorona, la figura de la escalofriante leyenda latinoamericana.
El momento, que dura apenas unos segundos, fue compartido en redes sociales y provocó todo tipo de comentarios. La persona que grabó lo hizo desde un auto, a varios metros de distancia, pero eso no impidió que el fuerte llanto se escuchara con total claridad.
La escena dejó al hombre preguntándose qué era lo que estaba viendo, aunque la figura parecía diminuta, como si estuviera sentada y en todo momento lamentándose. En la grabación también se ve pasar un auto, lo que indica que la noche no era tan avanzada.
Más allá del susto, la situación no pasó a mayores: la figura no se mueve ni se acerca, sino que permanece en el mismo lugar. Aun así, los comentarios en redes sociales no se hicieron esperar.
Video: así fue la aparición de "La Llorona" en plena ruta
Los comentarios ante la extraña aparición de la figura blanca
El video, publicado en TikTok por la cuenta "markith0z", despertó una gran variedad de comentarios: algunos usuarios lo tomaron con humor, otros compartieron experiencias similares, y varios propusieron teorías sobre lo que podría ser.
"Hermano, puedes oír esos gritos, no son de nuestro mundo"; "solo es una mujer angustiada queriendo liberar toda su energía .. "Suele pasar"; "Todos dicen que es Llorona cuando podría ser solo una niña, muy, muy triste", fueron algunas de las respuestas.
La Llorona es una de las leyendas más conocidas y profundas del folclore hispanoamericano. Aunque cada región tiene su propia versión, el relato central se mantiene: se trata del espíritu de una mujer que deambula por la noche, generalmente cerca de ríos o cuerpos de agua, lamentándose con un grito desgarrador: "¡Ay, mis hijos!".
La versión más difundida proviene de México. Según la historia, una mujer mestiza o indígena se enamoró de un caballero español. Al ser abandonada, en un ataque de desesperación y locura, ahogó a sus hijos en un río. Al percatarse de lo que había hecho, se quitó la vida, y desde entonces su alma no encuentra descanso.

