Por Fernando Vázquez
fvazquez@cronica.com.ar

Autoridades policiales de la Dirección Departamental de Investigaciones (D.D.I.) de Morón lograron detener, en la localidad bonaerense de Castelar, a un peligroso degenerado, quien era buscado de manera intensa, desde 2015, ya que había violado sexualmente en reiteradas oportunidades a sus hijastras, de 4 y 5 años, y además porque también había abusado de varias amiguitas de las inocentes chiquillas.

Los voceros del departamento judicial de Morón revelaron a cronica.com.ar que el individuo, llamado Miguel Esteban, de 57 años, fue apresado como saldo de un procedimiento realizado en una humilde finca situada en Presidente Ortiz al 3200, casi en el que cruce con Gastón Jarry, en las proximidades de la famosa reserva natural del citado distrito, en el oeste del conurbano provincial.

Trascendió que, al revisar las habitaciones de la mencionada vivienda, los servidores públicos a cargo de las diligencias incautaron un aparato de telefonía celular y un pendrive.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, esta tremenda situación fue denunciada por una mujer de nombre Glayds Esther, de 43 años, quien en la tarde del 27 de abril de 2015 concurrió ante la Justicia y señaló que sus hijas habían sido violadas tiempo atrás y en reiteradas ocasiones por su pareja, cuando tenían 4 y 5 años.

Por este motivo, de inmediato los policías comenzaron a investigar el caso y, basándose en las pericias y en los testimonios, establecieron que el pervertido era autor de la infernal odisea de las nenas, aunque además había abusado sexualmente de varias amiguitas de las hijas de su esposa.

Se determinó que las demás víctimas residían en el mismo vecindario y se asegura que eran agredidas por el degenerado cuando concurrían a la vivienda del hombre, para visitar y jugar con las hijastras del sujeto.

Gracias a las tareas investigativas, se comprobó que el individuo sometió a las diversas víctimas en al menos 10 oportunidades.

En la actualidad, las hijastras del forajido tienen 17 y 18 años.

Miguel Esteban, al enterarse de esa denuncia que había sido formulada en su contra por su esposa, resolvió abandonar los lugares que frecuentaba para, de esta manera, eludir el accionar de los investigadores, pero finalmente culminó localizado por las autoridades.

Intervinieron en la causa, que fue caratulada "Abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal y en concurso ideal con corrupción de menores", el doctor Mario Alberto Ferrario, fiscal en turno de la Unidad Funcional N° 3, y el Juzgado de Garantías N° 4, ambos pertenecientes a los tribunales de Morón.