El ladrón asesinado por jubilado en Mar del Plata ya había sido baleado en 2016
Además de poseer antecedentes por robo, hurto, amenazas y portación ilegal de arma, el delincuente de 27 años había estado internado tras recibir disparos por un presunto ajuste de cuentas. Días antes de su muerte, había salido de la cárcel de Batán.
El delincuente (27) asesinado de un escopetazo por un octogenario cuando intentó ingresar a su casa en el barrio Colinas de Peralta Ramos, en Mar del Plata, poseía antecedentes penales y había salido de la cárcel de Batán días antes de su muerte.
Se trata de Nahuel Lucas Jerez, quien tenía causas desde 2011 hasta 2019 por los delitos de "robo", "robo agravado", "portación ilegal de arma", "hurto", amenazas", "infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes" y "violación de domicilio".
En las últimas horas se conoció además que el ladrón había estado internado en el Hospital Interzonal General de Agudos en 2016, tras ser baleado en un ajuste de cuentas.
Según informó el diario La Capital, en esa oportunidad, al ingresar al hospital con el balazo Jerez aseguró que había sido asaltado. Pero la investigación de la Justicia marplatense y la policía arrojó que el delincuente recibió los disparos en un presunto ajuste de cuentas.
Las conclusiones llegaron a través del análisis de los videos tomados de las cámaras de seguridad en la calle Nasser al 2.500 en las que se lo ve a Jerez en una situación de discusión en el mismo lugar donde aseguró que lo habían asaltado. Al ser entrevistado en ese entonces por la policía, el delincuente se negó a dar detalles y disintió de la denuncia.
El robo que terminó con su vida
Jerez era uno de los al menos tres delincuentes que este miércoles, pasadas las 23, intentaron ingresar a robar a una casa ubicada en la calle Azopardo al 3.300.
Todo comenzó cuando los ladrones rompieron el ventiluz del baño de la vivienda y Jerez intentó entrar. El dueño de casa, Néstor Génova, escuchó ruidos, agarró una escopeta calibre 12 que tenía en un placard y, al ver al delincuente, le disparó. Debido a la grave herida que sufrió, Jerez murió a los pocos minutos en el lugar, mientras que sus cómplices escaparon, según informaron fuentes policiales y judiciales.
La Justicia determinó que, en principio, el jubilado actuó en legítima defensa, por lo que no se tomó ninguna medida restrictiva de su libertad.

