Ramona, la tortuga varada en La Ribera de Quilmes, volvió al mar tras su rehabilitación
Fue liberada este martes en aguas de Mar del Plata, luego de completar con éxito un proceso de rehabilitación llevado adelante por el Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén.
Una tortuga marina que había aparecido varada en La Ribera de Quilmes regresó finalmente a su entorno natural. Se trata de “Ramona”, que fue liberada este martes en aguas de Mar del Plata, luego de completar con éxito un proceso de rehabilitación llevado adelante por el Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikén, con la colaboración de la Prefectura Naval Argentina (PNA).
El animal había sido encontrado el mes pasado por un vecino que, al advertir la situación, dio aviso a los guardavidas de la zona. Ellos realizaron el primer traslado hasta la veterinaria municipal de Zoonosis Quilmes, donde la tortuga fue resguardada y sometida a una evaluación inicial. Posteriormente, el equipo municipal se contactó con la Fundación Temaikén, institución que habitualmente trabaja junto al municipio en la recuperación de fauna marina que aparece en el distrito.
“Ramona” ingresó al Centro de Recuperación de Especies de Temaikén el 4 de diciembre. Allí fue alojada en un sector especialmente acondicionado del acuario, donde recibió atención veterinaria constante, controles clínicos periódicos y una dieta específica diseñada por un equipo de nutrición. Gracias a estos cuidados, el ejemplar mostró una evolución favorable hasta que los especialistas determinaron que estaba en condiciones de regresar al mar.
El operativo de liberación se realizó este martes por la mañana en Mar del Plata. Personal de la Prefectura Naval Argentina trasladó a la tortuga a bordo del guardacostas GC-72 “Buenos Aires” unas 2,5 millas náuticas mar adentro, aproximadamente cinco kilómetros de la costa. En el punto indicado, el animal fue colocado nuevamente en el agua bajo la custodia de tres nadadores de rescate de la PNA, quienes garantizaron que la maniobra se realizara de manera segura.
Tras la liberación, “Ramona” comenzó a nadar con normalidad, dando por finalizado el proceso de rehabilitación. Desde la Fundación Temaikén informaron además que la tortuga, de aproximadamente 4,5 kilos, fue marcada con un sistema internacional de identificación, lo que permitirá realizar un seguimiento de su evolución y aportar información valiosa para futuras acciones de conservación de la especie.




