Cayó "La Pantera del Mal". Fue detenido por la Policía de la Ciudad. Se hacía pasar por "manosanta" tan chanta como el que interpretaba el recordado Alberto Olmedo, pero en este caso no para aprovecharse de jovencitas sino para estafar y robar a sus víctimas. En su poder tenía casi un millón de dólares apócrifos, junto con todo lo robado: objetos de valor que según él tenían energía negativa y debía descargarlos. Sí, como el "maestro" hacia con Adriana Brodsky.

La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 32 recibió múltiples denuncias de vecinos que imputaban a un hombre de la etnia gitana, quien ofrecía servicios de curación de objetos de valor, ya que afirmaba que los mismos estaban cargados de energía negativa.

A raíz de esto, se solicitó la intervención de la División Defraudaciones y Estafas de la Policía de la Ciudad que de inmediato comenzó con las investigaciones pertinentes.

Así fue como descubrieron que quienes lo contrataban lo recibían en su casa donde llegaba con un saco largo negro, una camisa rojo furioso y comenzaba con el engaño.

Lo primero que hacía era llenar una jarra transparente con agua y al agitarla el líquido se teñía de rojo, con esa demostración sentenciaba que la casa estaba contaminada con energía negativa y necesitaba ser "sanada".

El supuesto sanador los convencía de que los males que los aquejaban estaban alojados en su dinero, joyas, alhajas y demás efectos de valor, los cuales debían ser entregados para purificarlos. Increíble que hubiera gente que le creyera, pero así esta el país.

En la misma vivienda, se encerraba en una habitación con todos los elementos y al retirarse les decía a sus clientesque los mismos estaban debajo del colchón y que debían dejarlos en ese lugar por una determinada cantidad de tiempo para cumplir con el ciclo de limpieza. Después los "limpiaba" él, claro.