Todo comenzó cuando desde una empresa textil necesitaban realizar una transacción y para eso le pidieron a dos policías depositar 1.430.000 pesos en la sucursal del Banco Provincia de Villa Diamante, Lanús.

El plan era perfecto. Estos dos agentes le entregaban la plata a una empleada de la empresa textil dentro del banco. La mujer, a la vez, les daba una igual y vacía a los de seguridad para distraer a cualquiera que los pudiera estar siguiendo.

Con la plata en su poder, la mujer se fue directo a la línea de cajas donde un empleado del banco la esperaba especialmente para recibir el efectivo. En ese momento, los policías ya se habían ido.

En un momento de distracción sucedió algo inesperado: Una falso cliente, que se encontraba al igual que otros esperando sentado para ser atendido, se levantó, le arrancó el bolso y se fue corriendo con casi 1.500.000 pesos.

La víctima alcanzó apenas llegó a forcejear, pero el ladrón se escapó con el camino extrañamente despejado: no había personal de seguridad en el trayecto hacia la calle ni en la puerta del banco.

Los malvivientes tenían todo diagramado. Afuera había un cómplice, que esperó a quien estaba dentro de la sucursal y partieron con rumbo desconocido. Los investigadores continúan analizando las cámaras de seguridad de la zona, aunque hasta el momento no se pudo verificar si salieron caminando o en algún vehículo.

Como primera medida, el fiscal del caso Jorge Grieco, solicitó la grabación de las cámaras de seguridad de la sucursal. Según adelantó un vocero, los dos sospechosos fueron registrados en las imágenes. Se trata de dos ladrones de entre 30 y 40 años.

La hipótesis principal es que hubo un entregador y varios sospechosos en la lista. Grieco identificó a los dos policías y les secuestró sus teléfonos celulares para analizarlos. Uno de los agentes pertenece a la Jefatura Departamental Lanús y el otro a la de Lomas de Zamora. Pero el banco también está en la mira. "Llama la atención que siempre hay un custodio entre los cajeros y la puerta y esta vez no estaba", afirmó un vocero.

Otro dato llamativo es que a pesar del monto del botín, los acusados serían imputados por "robo simple". Un delito que prevé una pena de 1 mes a 6 años de prisión. Y en el caso de que no cuenten con antecedentes podrían quedar en libertad.