Pablo Danti, asesinado de 27 puñaladas, tenía tres hijos de entre 13 y 16 años con Gisela, una mujer de la que se había separado para ir a vivir con sus padres, pero recientemente había comenzado a volver a encausar la relación.

"Necesito que la Justicia haga lo que tiene que hacer, Justicia para las víctimas y para los familiares que quedan".

"Yo lo único que sé es que al detenido lo conocen mal en el barrio", agregó la mujer en referencia a Leonel Alejandro Amarilla, quien fue apresado unas horas después del hecho a ocho cuadras de la escena del crimen y con sus ropas ensangrentadas. "No eran amigos,  pero eran conocidos del barrio", agregó.

"Yo no sé nada de lo que pasó porque no estábamos juntos, estábamos separados y ahora íbamos a volver a estar juntos. Yo tengo tres hijos que quedan sin su padre, tres nietos que se quedan sin sus abuelos, y mi cuñado que queda sin su hermana y sin sus padres", contó la mujer con lágrimas en los ojos.

Por su parte, Oscar, el hermano de Inés Gómez (64), otra de las víctimas del triple crimen, dijo que tanto su hermana, como su cuñado y su sobrino son "gente de trabajo y muy queridos por todos".

"Mi cuñado salía a laburar a las cuatro de la mañana porque era camionero. Mi hermana laburaba en el municipio y la conocen todos en el barrio. Eran todos buena gente, gente de trabajo", dijo.

El hombre aseguró que a su hermana "la asesinaron en la calle, con mucha furia" y que fue "una cosa terrible lo que hicieron con los tres".