Hace unas semanas se viralizó un video de dos muchachos “de joda” en la ciudad de Mar del Plata. Ambos estaban arriba de un Volkswagen Fox color gris, cuando chocaron de frente contra una planta y una columna, en la intersección de las calles Aristóbulo del Valle y La Costa. Lo curioso es que segundos antes del incidente, el conductor esbozó la frase “si nos matamos, nos matamos perro”.

Identificado como Ignacio “El Diente” Arostegui, había sido citado a declarar ante la Justicia ya que el fiscal Rodolfo Moure lo acusó de infringir el artículo 193 bis del Código Penal, por la participación en una prueba de velocidad con peligro para la seguridad pública. Cuando se le realizaron los controles pertinentes, el joven arrojó 1,03 gramos de alcohol por litro de sangre, más del doble de lo permitido (0,5).

El choque tuvo lugar en el cruce de las calles Aristóbulo del Valle y La Costa

Sin embargo, aparentemente la citación nunca llegó a las manos del oriundo de Berazategui, ya que la casa a la que enviaron la notificación estaba deshabitada. Según explicó el Diario La Capital, los vecinos de la zona confirmaron que Arostegui se mudó como consecuencia de un hecho de inseguridad. Esto fue confirmado por la UFI Nº11 de Delitos Culposos de Mar del Plata.

A pesar de este traspié, se indicó que “los investigadores creen que no tendrán inconvenientes para localizar su nueva vivienda, pero para citarlo nuevamente debe emitirse otra notificación y fijarse una nueva fecha de audiencia, lo que demorará unos días”.

"Si nos matamos, nos matamos perro"

En cuanto a su caso, el artículo 193 del Código Penal, el cual se lo acusa de infringir, expresa que “será reprimido con prisión de seis (6) meses a tres (3) años e inhabilitación especial para conducir por el doble del tiempo de la condena, el conductor que creare una situación de peligro para la vida o la integridad física de las personas, mediante la participación en una prueba de velocidad o de destreza con un vehículo automotor, realizada sin la debida autorización de la autoridad competente”. Sin embargo, aunque sea hallado culpable, se trata de un delito excarcelable.

Por manejar a altas velocidades en estado de ebriedad, la licencia de conducir del joven de 25 años fue revocada. El pedido fue impulsado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la cual permite la suspensión provisoria de dicho carnet, en conductores que registren un grave peligro para la seguridad vial.

“Las imágenes hablan por sí solas. El alcohol al volante mata, porque en otras cosas, manejar en estado de ebriedad produce una sensación de falsa seguridad y pérdida de inhibiciones que permiten tomar este tipo decisiones como circular a gran velocidad sin dimensionar el peligro de la situación. Por suerte hoy no hubo que lamentar víctimas mortales, pero es necesario que todas las personas que conducen entiendan que manejar es una responsabilidad, que se deben respetar las normas de tránsito y que no hay que consumir alcohol previo a la conducción”, señaló en su momento Pablo Martínez Carignano, director ejecutivo de la ANSV.