Lo que comenzó con una notificación de incumplimiento de la cuarentena a una integrante de la comunidad trans, de 35 años, que estaba en la denominada zona roja de la ciudad de Mar del Plata, terminó con su detención al descubrir que estaba armada con un cuchillo. En el momento del traslado a la Comisaría 4ª se lesionó con las rejas del patrullero y escupió con sangre a los oficiales que la trasladaban. Quedó alojada en la alcaidía de Batán.

Minutos antes de las nueve de la noche del domingo, personal del Comando de Patrullas Norte interceptó en la esquina de San Martín y Marconi a una travesti que incumplía el decreto de aislamiento. En el momento de identificarla descubrieron que tenía en su poder una cuchilla y, tras un forcejeo, lograron reducirla.

Durante el traslado a la sede de la Comisaría 4ª la imputada por resistencia a la autoridad y desobediencia se golpeó con las rejas del móvil y se produjo varios cortes en la boca. Al descender escupió sangre a los oficiales diciéndoles que era portador de HIV, por lo que se debió realizar el protocolo sanitario correspondiente.