La tobillera electrónica que tiene colocada Fabián Tablado para controlar la restricción perimetral que le impuso la Justicia para preservar a su ex y sus hijas se activó este martes por primera vez cuando la mujer fue a un consultorio odontológico ubicado a dos cuadras de la casa donde en 1996 se cometió el femicidio de Carolina Aló, informaron fuentes judiciales.

Si bien se trató de una falsa alarma, todo ocurrió este martes -día en el que además el femicida cumplió 44 años-, en inmediaciones de la calle Albarellos 348 de Tigre, casa donde en 1996 Tablado asesinó de 113 puñaladas a su novia Carolina Aló y en donde aún viven sus padres.

Es uno de los domicilios fijados por el ex convicto para su monitoreo.

Roxana Villarejo, quien también cuenta con una tobillera para controlar sus movimientos, se acercó a esa zona y el sistema detectó que estaba a 200 metros de la vivienda de los Tablado.

"El sistema funcionó a la perfección, del Servicio Penitenciario llamaron a la policía y a la mujer para advertirle que estaba cerca de ese domicilio. También se despachó un móvil de la comisaría de Tigre a modo preventivo", explicó una fuente de la causa.

Todo se aclaró cuando Villarejo explicó que había ido a esa zona porque allí se encontraba el consultorio de su odontólogo.