Thomas Fabián Domínguez, uno de los seis detenidos por la violación grupal en Palermo amplió hoy su declaración indagatoria con un escrito en el que aseguró que es “completamente inocente” del hecho.

Sostuvo que nunca ingresó al auto donde se produjo el abuso ni supo lo que sucedía en su interior.

Domínguez, de 21 años, es el acusado que permaneció afuera del vehículo tocando la guitarra, pero que quedó filmado en un kiosco de Plaza Serrano besando y manoseando a la víctima, según la acusación de la fiscalía.



Había pedido la semana pasada ampliar su declaración, pero el juez en lo Criminal y Correccional 21, a cargo de la causa, Marcos Fernández, fijó la audiencia para hoy.

La indagatoria se hizo a través de una videoconferencia, pero Domínguez se limitó a presentar su descargo por escrito por consejo de su abogado, Jorge Alfonso y se negó a contestar preguntas del juez o del fiscal.

Niego categóricamente todos y cada uno de los hechos que me incriminan en la presente causa, en virtud que me considero totalmente ajeno al reproche penal que se me intenta adjudicar”, sostuvo Domínguez en uno de los primeros párrafos del escrito.

Dijo que el domingo 27 de febrero asistió al local bailable “Ro Tecno Bar” con su amigo Alexis Cuzzoni (19), otro de los imputados, que allí conoció a “la chica en cuestión y a su amigo” y que de madrugada fueron con ellos y otras personas que después se retiraron, a continuar tomando cerveza a la “plaza Soler”.

Escribió que más tarde, “paseando por la zona”, conocieron y se unieron a los otros cuatro imputados, es decir, a Ángel Pascual Ramos (23), Lautaro Dante Ciongo Pasotti (24), Franco Jesús Lykan (23) e Ignacio Retondo (22).

Nos acercamos porque tenían una guitarra y nos pusimos a rapear mientras hablábamos y compartíamos unos cigarrillos”, contó.

Señaló que hicieron una parada en Plaza Serrano y de allí fueron a tomar más cervezas a un kiosco, donde admitió, tal como registraron los videos del local, que besó a la víctima, en un tramo de la declaración en la qu e intentó quitarse cualquier tipo de responsabilidad al afirmar que lo hizo porque tuvieron un “cruce de miradas” y porque sintió “interés mutuo”.

 Domínguez afirmó que la chica “estaba a gusto” para justificar los manoseos que también registraron las cámaras en ese kiosco y que fueron destacados por el juez al momento de procesarlo por el hecho.

Luego, contó que “ el chico de rastas largas”,Ciongo Pasotti, propuso ir hasta su auto y allí se desvinculó de lo sucedido.



“Recalco no haber entrado por ninguna circunstancia al auto, no conozco el interior del auto, solo mi brazo para pedir un cigarrillo”, dijo.

“Yo no estaba al tanto de lo que pasaba en el vehículo”, agregó.

“No paseé alrededor haciendo guardia ni nada que se asimile a esa conducta”, tal como le atribuyó el juez Fernández en su procesamiento.

La declaración también está plagada de detalles escatológicos con el objetivo de justificar la presencia de semen en su ropa interior.

Sobre las drogas, dijo que esa noche solo consumió “alcohol, y éxtasis dentro del boliche” y afuera “solamente cerveza y marihuana” y que cocaína había consumido pero la noche anterior.

También denunció que dentro del “after” donde conocieron a la víctima, el propio personal que servía tragos o vendía las entradas “expendía éxtasis”.



Domínguez y los otros cinco detenidos fueron procesados la semana pasada como presuntos coautores de un "abuso sexual con acceso carnal agravado por la intervención de dos o más personas (con una pena prevista de entre 8 y 20 años de cárcel) y a dos de ellos (Retondo y Domínguez) además por las "lesiones leves" provocadas a un testigo, y les trabó embargos por 35 millones de pesos a cada uno.

 

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