Juicio por el crimen de Fernando Pérez Algaba: declararon culpables a Pilepich, Vargas y Gil
Los 12 miembros de un jurado popular fallaron por unanimidad contra los tres implicados. La sentencia, que únicamente puede ser prisión perpetua, se confirmará en una próxima audiencia en el Tribunal Oral en lo Criminal N°9 de Lomas de Zamora.
Un jurado popular emitió este lunes su veredicto en el juicio por el asesinato del empresario Fernando Pérez Algaba y declaró culpables a Maximiliano Pilepich, Nahuel Vargas y Matías Gil, los tres acusados por el crimen ocurrido en julio de 2023.
Los 12 miembros fallaron por unanimidad contra los tres implicados en el brutal asesinato. Los restos de la víctima aparecieron esparcidos en valijas arrojadas en un arroyo de Ingeniero Budge.
Javier Baños, abogado de Rodolfo Pérez Algaba, hermano de la víctima, consignó que el jurado popular halló responsables a los señalados por el delito de homicidio agravado por homicidio triplemente agravado por uso de arma de fuego, premeditación, alevosía y codicia. La sentencia, que únicamente puede ser prisión perpetua, se conocerá en una audiencia de cesura que realizará el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9 de Lomas de Zamora.
En la causa también están imputados el comisario Horacio Córdoba, la gestora Flavia Bomrad, Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras, que irán a un juicio ordinario, el cual se tramitará en el mismo tribunal, pero aún no tiene fecha de inicio.
El caso
Fernando "Lechuga" Pérez Algaba fue asesinado el 18 de julio de 2023 en un campo de la localidad bonaerense de General Rodríguez, adonde había ido para cobrar una deuda que tenía con Pilepich, según la acusación.
El financista recibió dos balazos y su cuerpo fue descuartizado y esparcido en un arroyo en el sur del Gran Buenos Aires. Parte del cadáver fue encontrado dentro de una valija.
La querella sostiene que el móvil del homicidio fue el dinero y considera que tanto Pilepich como Vargas planearon el ataque, la gestora le tendió una trampa a Pérez Algaba al llevarlo hasta un campo de General Rodríguez, Gil y Carrizo ayudaron a trasladar el cadáver, mientras que Córdoba se encargó de ocultarlo en las valijas.

