Con un duro editorial y críticas al gobierno nacional, el programa "1+1=3", que conduce Santiago Cúneo, cumplió ayer un año en la pantalla de Crónica TV. Distintos periodistas y referentes culturales lo saludaron al aire y le dedicaron mensajes de felicitaciones. "Gracias al canal, y sobre todo a los que están del otro lado. Pese a los constantes pedidos y sugerencias para sacarnos del aire, ustedes nos sostienen", dijo.

El periodista se despidió además de Mar del Plata, donde estuvo durante todo enero realizando su transmisión en vivo en medio de la peatonal, dialogando con artistas y con los veraneantes.

El programa aniversario repasó además los puntos salientes de estos doce meses: sus viajes a Venezuela, donde logró conversar con el presidente Nicolás Maduro; a Corea del Sur, analizando el milagro de su economía y estudiando las alternativas del largo conflicto con Corea del Norte, que a fines de 2017 estuvo al borde de una guerra nuclear con los Estados Unidos de Donald Trump; y el paso por el Vaticano, donde compartió junto al papa Francisco la "preocupación por la libertad de expresión en Argentina". "Era hora de que alguien se preocupe", dijo Su Santidad durante el contacto que mantuvieron.

Cúneo también repasó sus viajes en nuestro país. Especialmente el que realizó a la Patagonia, donde conversó con distintos referentes de pueblos originarios para echar luz sobre el conflicto mapuche y la muerte de Santiago Maldonado. En ese viaje también hizo reportajes sobre las inundaciones que afectaron toda al área productiva de La Pampa, cuando ningún otro medio le daba importancia.

El conductor agradeció a Crónica por la oportunidad, y destacó que "muchos compañeros de prensa no tuvieron la suerte de estar en un canal así y se quedaron sin aire". Y agregó que "en este programa damos aire a los que quedaron sin lugar en un silencio pagado a puro sobre".

Una vez más, cuestionó los despidos (mencionó los casos de Río Turbio y distintos municipios bonaerenses) y señaló que "en esta economía, los únicos brotes verdes son los gendarmes que se envían a cada distrito para aplacar las protestas".

En vivo, se produjo una movilización espontánea de trabajadores despedidos del Casino de Mar del Plata, también cesanteados por el cierre del lugar.