Por Roberto Di Sandro
El Decano
71 años en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

Ya viaja a la India el presidente de la Nación, Mauricio Macri. Lo acompaña un nutrido grupo de empresarios, gobernadores y funcionarios directamente ligados a los nuevos enfoques que el mandatario ha dado en llamar "buenas noticias". Ese concepto está dentro de un programa de crecimiento para este año que intenta reducir la grave situación de crisis que vive el país y busca soluciones en el exterior para que vengan de una vez las inversiones que hace tres años y pico se anunciaron pero que siguen brillando por su ausencia. Por otra parte, la nueva carátula que quiere darle al gobierno la máxima figura del país tiende a que en el curso de los próximos meses pueda reducirse la inflación. Es tan grande ese deseo que se registran desfases en los propios mensajes presidenciales. Si no, aquí va un ejemplo: "La inflación está descendiendo", dijo Macri en un reportaje radial y casi simultáneamente el Indec lanzaba a la opinión pública la cifra del mes de enero: 2,9%. Había subido más de lo previsto por todas las calculadoras oficiales. Contaron a Crónica que alguien comentó en ese mismo instante: "¿Pero nadie le avisa al Presidente que no haga más vaticinios sobre la situación económica...?". Una más y van... Otro patinazo verbal que choca contra la realidad. Precisamente ese día se reveló la adopción de medidas que tenderían a aliviar la situación de las pymes, aun cuando las declaraciones de los interesados acerca de si su contenido alcanza a todos los sectores fueron muy tibias. Ahora surge una posibilidad que se ha puesto sobre la mesa del Presidente: una cumbre presidencial con todos los sectores productivos del país. Enseguida damos detalles exclusivos.

Una "cumbre" con todos

Antes de emprender viaje a la India para luego seguir a Vietnam y Davos, lo que le llevará una semana de conversaciones, el Presidente convocó antes de ayer a todo el gabinete en Olivos. En esta ocasión se pudo saber (por lo menos Crónica supo) que ha dejado en su agenda un propósito consensuado con todo Cambiemos: una reunión cumbre con empresarios, sindicalistas, gobernadores y demás sectores productivos. El propósito, de confirmarse al regreso del mandatario, sería enfocarse en los próximos pasos de la acción económica del gobierno, aludiendo a cuál será el momento en que "puede terminarse esta escalada de aumentos de los servicios" y, también, "acerca de qué forma pueden buscarse salidas en lo que hace a reajustar un poco los sueldos en diferentes paritarias y dentro del sector oficial". Crónica hizo la pregunta en las últimas horas sobre este encuentro, que sería trascendente, y la respuesta en algunas fuentes fue: "Algo escuchamos, pero no hay nada concreto". Lo dejamos ahí.

¿Otra vez marcha atrás?

Día tras día se advierte mayor distancia entre el Presidente y los periodistas. Aludo a los acreditados en la Casa Rosada: hace bastante tiempo que no hay conferencias de prensa. El mandatario solo se limita a mostrarse por Twitter o con algún medio del interior a través del teléfono o la tecnología de siempre. Parece que no desea contestar preguntas.

Es evidente que el panorama que enfrenta el país es difícil y no hay muchas respuestas para dar. Parecería que se vuelve a los años del gobierno anterior, cuando, en casi ocho temporadas, solo hubo dos o tres conferencias de prensa y punto. Todo esto sorprende y convierte en tristeza lo que al principio parecía que jamás se volvería a repetir. ¿Es una nueva marcha atrás del Presidente?

En Breves y Sabrosas tenemos más para contarles sobre hechos que a veces asombran pero son reales. Por ejemplo, el otro día, desde el Salón Blanco, Macri anunció una medida que alivió a ciertos sectores de las pymes que la están pasando muy mal. Pero de pronto, y en medio de expresiones favorables del amplio auditorio allí presente, a través de los medios de comunicación se anunciaba la suba del dólar. Algunos se miraron sorprendidos, mientras desde el polio ciertos ministros cruzaron sus miradas. En el Día de los Enamorados, por primera vez la Casa de Gobierno vistió de fiesta su fachada con un amplio retrato de Romeo y Julieta besándose, como símbolo del amor, la amistad y la dulzura en el Día de San Valentín. "¿Quién lo ideó?", se preguntaron. Se hicieron un millón de conjeturas. Crónica se enteró: hace algún tiempo, pensando en esta celebración, la esposa del mandatario le dio la idea. Macri la tomó y la Secretaría General de la Presidencia la puso en práctica. Quisieron mostrar de esa manera que el amor y la amistad, entre otras cosas, son un culto que debe nacer, en este caso, desde el mismo lugar en que se gobierna. Los mensajes que surgieron en las computadoras son variados y en algunos casos, irreproducibles.

Y ahora lean esto: de pronto, en medio de un silencio de temas que iban desfilando en la reunión de gabinete, un ministro le pegó un grito a otro: "Siempre me estás ninguneando, siempre me dejás afuera de los temas". El resto de los presentes quedaron helados, actitud que también contaminó al propio Presidente. Es que un hombre reconocido por sus finos modales y su gran diplomacia había tirado todo por la borda, encolerizado. Era el canciller Jorge Fourie gritándole a viva voz a su colega de Transporte, Guillermo Dietrich, quien se había metido en su área, en relación con un problema fronterizo. Dicen que ambos no se llevan muy bien y que el propio Macri se quedó petrificado. Lo que no sabemos es si luego hubo algún reto presidencial. La última de este segmento: después de escuchar los anuncios del Presidente, el otro día un dirigente de la UIA, José Urtubey, fue implacable: "Este gobierno solo realiza un plan contra la industria", y dejó traslucir un informe reservado presentado donde se instala este concepto en torno a lo que pasará este año en ese trascendente sector: "Todo será un velatorio". Mejor pasemos a otros asuntos.

Un dato "riesgoso"

En una salita de Olivos bien provista de comodidades, los sabihondos económicos del gobierno se reunieron con el Presidente. Ocurrió horas antes de partir hacia la India. Nadie dijo nada, pero Dujovne, el especialista en la materia, le mostró una línea bien roja a Macri. Allí se vio cómo el "riesgo país" sigue aumentando. La preocupación se amplió aún más ante un informe reservado, surgido del Fondo Monetario Internacional, en el que se conjetura que "puede subir más". Justamente minutos antes una reducida delegación de la entidad crediticia tan temida había estado en la Casa Rosada con Rogelio Frigerio. Allí la documentación pertinente expresada por su titular, Roberto Cardarelli, le avisaba de la tremenda dificultad.

Además de las entrevistas que había mantenido con las figuras políticas, sin duda lo que le molesta al FMI es no poder tener un panorama concreto de quién va a ganar las elecciones, ya que Cambiemos tiene una base de números electorales ya conocidos, pero "del otro lado", como dijo un hombre de la entidad, "no se sabe, ya que están divididos, pero unidos superan todo lo previsto". Se referían al peronismo. Están muy preocupados y de allí que las inversiones tarden en llegar. "Todos unidos triunfaremos".

El gol del "Colo"

Su figura fue reconocida por todo el mundo. Además, hombre sencillo, se sentó junto a algunos invitados y se comió una milanesa con papas muy reducida, "porque hay que cuidarse", aclaró. Se trata del colorado Carlos Mac Allister, ex futbolista hoy convertido en todo un político del PRO. El ex jugador de Boca es candidato a gobernador por La Pampa y habló con Macri largamente. Luego se sentó en el comedor de la Casa Rosada y allí se le acercaron muchos simpatizantes de Boca. La mayoría le insinuó que volviera a las canchas "para mostrarles a algunos jugadores cómo se pone alma en el juego". El hombre sonrió y dijo que lo único que espera "es hacer un gol el domingo (por hoy) para ganar la interna y llegar a ser gobernador de La Pampa". Claro que del otro lado hay una gran defensa.

Hasta aquí llegamos. En siete días esta página volverá a mostrar las intimidades "y algo más" de hechos que muchas veces no se dicen en estos pasillos de la Casa Rosada. Un buen finde para todos.