Carrió sufre las consecuencias de sus dichos (DyN).

Desde el entorno cercano al presidente Mauricio Macri, algunos funcionarios manifestaron su malestar por las desafortunadas declaraciones sobre el caso de Santiago Maldonado que pronunció la candidata a diputada por el espacio Vamos Juntos en la Ciudad de Buenos Aires, Elisa Carrió, y acordaron con ella suspender las últimas apariciones públicas televisivas de la campaña para las elecciones del domingo.

"En los finales de las campañas Carrió suele meter la pata y tenemos que amordazarla", señaló entre los pasillos de la Casa Rosada un alto funcionario.

Sin embargo desde el equipo que trabaja directamente con Lilita prefirieron defenderla. "Esas apariciones se habían suspendido antes", señalaron a La Nación. Y replicaron que el Gobierno "no debería criticar a Lilita y debería preocuparse de conducir los servicios de inteligencia" que no pudieron evitar el caso de la desaparición de Santiago Maldonado y del conflicto con la Resistencia Ancestral Mapuche (RAm) en Esquel, conforme a lo publicado por Mariano Obarrio.

"Lilita dijo las cosas que dijo por su intención de que aparezca con vida y no lo hizo de mala fe", agregó el allegado a la diputada. Además, puso de relieve que Carrió pidió perdón a la familia.

Las palabras de Carrió que despertaron la polémica fueron realizadas en el marco del debate televisivo entre candidatos previo a las elecciones legislativas. Allí, la candidata dijo que "hay un 20% de posibilidades que Maldonado esté en Chile". El martes último, en tanto, luego de encontrado el cuerpo que podría ser de Maldonado, al referirse al estado de descomposición por las aguas heladas del río Chubut, comparó esa situación con la de Walt Disney.

En consecuencia, le solicitaron a Carrió que suspendiera todas las apariciones en la pantalla chica para el final de la campaña (tenía programadas entrevistas en Canal 13, Telefé y en América TV).

"No puede pasar por alto que hay una familia y hay que respetarla. No se puede decir cualquier cosa. Cuando Lilita competía contra nosotros en otras campañas, en el final de campaña se ponía mística y decía cualquier cosa y bajaba diez puntos", señalaron estudiosos de campañas de la Casa Rosada, muy cercanos al jefe del Gabinete, Marcos Peña.

A pesar de los dichos, desde el entorno de la diputada y los allegados de la Casa Rosada descartan que las polémicas palabras de Carrió puedan modificar el resultado de los comicios del domingo.