Por Roberto Di Sandro
rdisandro@cronica.com.ar

Llegó el día D. Señoras y señores, a ajustarse el cinturón. Y de qué forma. El Fondo Monetario Internacional ( FMI) puso sobre la mesa más de 50.000 millones de dólares y una gran tijera. El recorte de todos los sectores en la vida argentina, ya iniciado hace tiempo, se profundizó de manera oficial. Con una condición clara: reducir todo lo que esté a la vista.

Presupuestos que eran necesarios, en algunos casos, desaparecen; personas que no trabajan saldrán del cuadro laboral y también aquellas que tienen muchos años serán dadas “de baja”. Sin duda, el ajuste es impresionante. Quieren llegar a una inflación para el 2020, antes de terminar el gobierno, del 17 por ciento. Ahora es de 30 o más. Cuando se instaló en el sillón máximo del poder, Mauricio Macri dijo suelto de cuerpo que iba a bajar la inflación. Hace dos años y pico que está allí y el flagelo aumentó hasta llegar a aquella cifra de terror.

Ahora la cosa cambia con el FMI, al que sólo Juan Domingo Perón, en su gobierno de 1946, resolvió rechazar de plano, y con el trabajo, la productividad y la inversión interna logró que el país alcanzara los primeros puestos en el mundo. Todos los que le siguieron pidieron créditos y los magos del préstamo se los devoraron. Se produjo una tregua cuando llegó Néstor Kirchner y pagó de golpe la deuda. Pero no del todo, porque el país quedó “colgado” por otros compromisos internacionales. Ahora Macri, luego de tarifazos que sin duda van a continuar, tiró la toalla y pidió un crédito. Dicen que en dos años “o algo más” vamos a salir de esta crisis. Hace pocas horas, en el Día del Periodista, Crónica le preguntó “si ese crédito iba destinado a la gente”. Contestó con un seco “por supuesto”. El breve diálogo siguió porque insistimos: “¿Pero será para la gente que está sufriendo desde hace rato?”. A eso contestó que “para ellos será la ayuda que se brinda”.

No era momento para continuar preguntando porque se estaba brindando por la celebración de nuestro día. Lo que sí se reiteró en silencio a través de algunos funcionarios: “El tijeretazo será profundo, crudo y definitivo para que salgamos de una vez por todas de esta situación y alcancemos las metas de recuperación socioeconómica en la Argentina”. El párrafo deja muchas expectativas, pero sin duda es temible. El otro día dijimos: “Agarrate, Catalina”.

Paro: deciden el martes

Este martes la CGT vuelve a la Casa Rosada. Hace unos días pisó despachos rosados y allí, en primer término, se insinuó que se despegaban de un paro para el jueves próximo. Sin embargo, después de la entrevista con funcionarios gubernamentales donde no estuvieron el Presidente ni el jefe de gabinete, Marcos Peña, decidieron rechazar ciertas condiciones para no iniciar un movimiento de fuerza. No quieren saber nada con el 20 por ciento que le otorgan y además hay otros pormenores vinculados a salarios, paritarias y modificaciones del régimen laboral que deben ser tratados “a fondo”.

La cosa está dividida pero el martes lo van a resolver después de verse con Peña y casi todo el equipo económico. La sede gubernamental será el lugar, y dicen que “si hay un indicio de acuerdo”, el Presidente pasará por el sector de reuniones a fin de avalar los resultados. Si no es así, permanecerá en su despacho. Crónica estará informando al minuto tanto para nuestras páginas como para la TV. Con la lupa en la mano El gobierno tendrá que responder, cada tres meses, al FMI cómo marcha el plan de ajustes y reajustes, de acuerdo con lo pactado en el préstamo.

Cada 90 días vendrán a Buenos Aires “con la lupa”, como calificó una voz muy allegada al Presidente, para saber cómo “hacen los deberes”. Macri decidió reunirse constantemente con el titular del Banco Central, quien se encargará de presentar las pruebas de las realidades que son fundamentales para que la institución internacional no tome medidas que duelan más aún. Atención, Federico Sturzenegger: haga bien los deberes. El que lo controlará estrictamente es el generador, en parte, del acuerdo con el Fondo. Su nombre: el “superpoderoso” ministro de Economía o Hacienda, Nicolás Dujovne. ¿Qué tal?

El gran costo

Las versiones son imparables. Después del acuerdo con el Fondo, la presencia de la CGT en la Casa Rosada y otras iniciativas que producen esperanzas en la población, los rumores corren como reguero de pólvora. Tenemos algunas perlitas para no desperdiciarlas: Aquí van:

  1. Los empresarios de los colectivos hicieron conocer su preocupación en las últimas horas. Resolvieron pedir audiencias para decirles a las autoridades que “los ingresos que aportan desde el gobierno son insuficientes”. Ocurre que la reducción impide la renovación de unidades. En la Casa Rosada consideran adoptar medidas en su momento. Que el gobierno los escuche. No le van a cobrar boleto.
  2. Tensión entre los ministros Dujovne y Juan José Aranguren. Parece que no hay coincidencia en el aumento de combustible y el de Hacienda pidió además una reducción del gasto en un 20 por ciento dentro de la estructura de Energía. El congelamiento de los precios acordados por Aranguren hasta julio con las petroleras quedó sin efecto por una sorpresiva jugada de Dujovne que “lo dejó en offside a Aranguren”. Tarjeta amarilla.
  3. Un fiscal, Romero González, investiga si Mario Quintana, vicejefe de gabinete, cometió algún delito al tener acciones y control de la cadena Farmacity y ser funcionario público. En principio, el magistrado quiere la declaración jurada de Quintana y saber si la empresa “mantiene relación con el Estado”.

¿Pichetto negociador?

Los dos nuevos integrantes de la mesa chica del gobierno, es decir, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, se manejan con soltura y cierta independencia. De allí que hace días los dos “se escaparon” del grupo y fueron enviados por Macri a sentarse en un lugar reservado con el senador número uno del Partido Justicialista, Miguel Ángel Pichetto. Dice ser peronista, es una especie de componedor y buen negociador en los encuentros del gobierno con sectores de la mayor oposición.

Allí “se habló de todo”, dijeron los que saben. Algunos le recomiendan a Pichetto que lea de vez en cuando la doctrina peronista en todas sus fases y de allí pueden surgir muchas respuestas, porque, como dice el peronismo histórico, “Juan Perón siempre está vigente y le puede aconsejar numerosas repuestas que él desconoce”. Más clarito, échele agua. Telón.

El domingo volveremos con más perlitas y primicias para estas páginas y dos días antes en Crónica HD a las 21.15. Buena semana.