La Iglesia repudió las restricciones a periodistas en Casa Rosada y exigió "erradicar discursos de odio"
Lo hizo tras una reunión del arzobispo de San Juan, monseñor Jorge Lozano, con un grupo de trabajadores de prensa acreditados en Casa de Gobierno. El fin de semana continuaron los ataques de Javier Milei.
El Gobierno decidió el último jueves prohibir el ingreso de la prensa acreditada a la Casa Rosada. La medida se tomó en medio de una escalada de una escalada de ataques del presidente Javier Milei y generó el rechazo de entidades periodísticas y dirigentes opositores.
El Ejecutivo argumentó que les quitó el permiso para acceder a los representantes de todos los medios, debido a la denuncia penal contra dos periodistas del canal Todo Noticias (TN) por presunto espionaje ilegal, por una grabación en pasillos de la Casa Rosada.
Frente a la avanzada de la administración libertaria, la Iglesia emitió este lunes un comunicado, en el que repudió la decisión de impedir el ingreso de los periodistas acreditados y el cierre temporal de la Sala de Periodistas "Decano Roberto Di Sandro".
Según el texto difundido por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), el arzobispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, monseñor Jorge Lozano, recibió el viernes pasado a "representantes de periodistas acreditados en Casa de Gobierno".
"Ante el cierre temporal de la Sala de Periodistas 'Decano Roberto Di Sandro' -indicó el comunicado-, los trabajadores de prensa se expresaron sobre la importancia de este espacio que funciona en Casa de Gobierno, de modo prácticamente ininterrumpido, desde 1940".
"Se coincidió en lo imperativo de erradicar discursos de odio, en consonancia con los mensajes del Papa León XIV sobre su llamado a 'desarmar las palabras y dejar de lado expresiones hirientes'", sostuvo la CEA. Y concluyó: "Hacemos votos por una pronto solución a través de canales de diálogo y entendimiento".
El fin de semana, Milei continuó con sus ataques a periodistas desde sus redes sociales y difundió imágenes realizadas con inteligencia artificial, en las que algunos trabajadores de prensa aparecen con esposas y apresados. A la par, los llamó "basuras inmundas" y "delincuentes".

