EN ISLA SANTIAGO

Ensenada: denunciaron abandono municipal y los trataron de “indios”

Vecinos de la zona no sólo padecen diversas carencias en materia de servicios públicos, sino que sus reclamos y demandas de soluciones pertinentes desencadenaron reacciones ofensivas por parte de las autoridades del municipio que comanda Mario Secco.

Por Matías Resano.

Aislados, ignorados y agraviados, así viven los vecinos de la Isla Santiago, en el partido de Ensenada. Puesto que no sólo padecen diversas carencias en materia de servicios públicos, sino que sus reclamos y demandas de soluciones pertinentes desencadenaron reacciones ofensivas por parte de las autoridades municipales, según denunciaron los propios habitantes.

A siete kilómetros de la localidad bonaerense de Ensenada, Isla Santiago representa, por su proximidad a la ciudad de Buenos Aires y por su costa, un atractivo frecuente y cómodo para los miles de visitantes que arriban cada fin de semana. No obstante, dicha movilidad turística implica para los vecinos un dolor de cabeza. En razón de que, como lo expresa Lorena, “lo que más nos molesta es la costa, donde los fines de semana se llena de gente, y no hay organización para recibir a tantos turistas. Por ejemplo no hay baños, y entonces hacen sus necesidades en la calle.

El testimonio de la mujer da cuenta de que la isla no está en condiciones para un ingreso masivo de visitantes en su zona costera y aledañas, por diferentes problemáticas. Una de ellas se vincula con el estado deteriorado de las calles, las cuales “no fueron niveladas, las rellenaron de muy mala gana, sólo para sacar fotos y publicarlas en las redes municipales. Por las malas condiciones de los caminos, ni siquiera acceden los móviles policiales, profundizando aún más los hechos de inseguridad en Santiago”.

 

Al mismo tiempo, a ello se le añade la escasez de agua potable y del servicio de gas, causal de la suspensión de las jornadas escolares en los últimos días, y que los habitantes deben abastecerse de gas envasado, cuyo costo oscila los 2.700 pesos.

Por si fuera poco, otro factor que afecta a la comunidad, y que a su vez no cumple con la ley de humedales, radica en la construcción de un barrio privado, dado que genera graves dificultades por el transitar de los camiones que transportan materiales, dañando aún más los accesos. Justamente, por estos motivos, los vecinos llevaron adelante diferentes reclamos que frenaron el avance de las obras.

Una paralización que potenció el enojo del intendente Mario Secco, según detalló Lorena, porque “estaba cansado con la gente de isla, porque nos quejamos de todo. Le dijo a mi hijo que somos unos indios que no nos gusta vivir bien”.

 

A su vez, un funcionario municipal fue denunciado en el Juzgado de Paz de Ensenada por apropiarse de un espacio común. La acusación la asentó la propietaria de una vivienda lindera, por el cerco que instaló en un camino el denunciado, para extender su territorio.

Por su parte, la intendencia argumentó no tener la potestad para intervenir. Un agravante más de la desolación que se ha instalado en Isla Santiago, cuyos habitantes remarcan que “estamos en abandono”.

Por M.R.

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