El actual titular de la Aduana, Juan José Gómez Centurión y la decisión le fue informada en una reunión con el presidente, la segunda mantenida entre ambos desde la semana pasada.

Más temprano se había conocido que los vicepresidentes del Banco Nación Luis María RibayaEnrique Vaquié, y el director Alejandro Henke, habían dejado sus cargos en la entidad financiera estatal, una noticia que fue confirmada a fuentes oficiales, en un importante movimiento en la mayor institución del sistema bancario del país.

Si bien no hubo comunicación oficial de la entidad, se estima que la salida de los tres altos funcionarios se produjo por motivos diferentes, pero que, en cualquier caso, las vacantes que han dejado abren un proceso de reestructuración de la cúpula directiva que, incluso, podría ampliarse en los próximos días.

Henke, un hombre de buena relación con el presidente del BNA, Javier González Fraga, se habría retirado por "razones de índole personal" y en buenos términos pues es "muy probable" que pase a revistar en otra función de gobierno en el área del Ministerio de Finanzas.

En el caso del ex ministro de Economía de Mendoza, Vaquié, quien reemplazó en el directorio del BNA a Enrique Szewach a comienzos de este año, su dimisión podría haberle sido solicitada por González Fraga por no considerarle un "hombre muy ligado al sector financiero".

Finalmente, las razones del retiro de Ribaya está directamente ligado a que su relación con sus pares del directorio no eran demasiado buenas y, en algunos casos, francamente mala, agregaron las fuentes consultadas.

Se espera que este miércoles o en el curso de la semana, el Nación emita un comunicado explicando la renuncia de estos tres directores, a los que podría sumarse un cuarto.

El actual titular de la Aduana tuvo este año problemas de salud y fue sometido a cirugías tras sufrir una infección que derivó en una peritonitis. Además, en 2016 enfrentó una investigación por denuncias que lo mantuvieron suspendido en el ejercicio del cargo en la Aduana, que reasumió tras verificarse que no cometió irregularidades.