El ministro de Economía, Martín Guzmán, descartó cualquier riesgo de una devaluación después de los comicios legislativos de noviembre.

"No hay expectativas de una devaluación luego de las elecciones porque todos los indicadores están mostrando que tenemos más robustez", señaló Guzmán en un reportaje concedido al canal de cable C5N. "Las reservas del Banco Central han aumentado, los precios de los commodities que exportamos están en alza. El tipo de cambio real está bien, todos los indicadores económicos muestran que tenemos más robustez", insistió.

Guzmán también destacó los progresos en el frente externo, que permitieron despejar los pagos por la deuda pública pactados para el futuro inmediato. "Resolvimos la deuda con los acreedores privados, alcanzamos un entendimiento con el Club de París y estamos negociando con el FMI. Eso significa que hay menos carga de deuda en dólares para afrontar", sostuvo.

El ministro aprovechó para marcar la distinción entre su gestión y la que se hacía durante el gobierno de Mauricio Macri. "No hay que confundir reducción del déficit fiscal con baja de gasto público, con ajuste. Lo que hizo Juntos por el Cambio fue ajustar el gasto. Lo que hacemos nosotros es apuntar a reducir el déficit, utilizando parte del crecimiento de la recaudación y la otra parte para financiar el crecimiento del gasto".

"Son dos modelos de país diferentes, con dos modelos de política fiscal bien diferente. Para nosotros reducir el déficit es importante porque nos sirve para financiar el desarrollo", explicó.

Respecto del tema salarial, Guzmán puntualizó que "el compromiso de la recuperación del poder adquisitivo de los salarios permanece absolutamente firme. Es una condición necesaria para que la economía se pueda asentar. Crecimiento del poder adquisitivo de los salarios significa más capacidad de demanda. Las paritarias nunca tuvieron un techo, nosotros queremos que el salario crezca significativamente muy por encima de la inflación".

En relación con la inflación, el titular del Palacio de Hacienda admitió que está todavía en niveles altos pero confió en que haya entrado en un sendero descendente. "Hubo una muy fuerte inflación de alimentos en todo el mundo, un aumento de los precios de los commodities y cambiaron muy fuerte el comportamiento de la oferta y la demanda por la pandemia. Eso afectó a la Argentina. Desde marzo, la inflación viene descendiendo, cuando alcanzó su nivel más alto. Esperamos en junio una inflación parecida a la de mayo y luego bajando", afirmó.