Javier Milei: el enviado de "el uno", padre de un mastín inglés que ya no está y de estrecha relación con Karina, su "Moisés"
El candidato de La Libertad Avanza es uno de los tres tercios de los que habló Cristina Kirchner de cara a las elecciones 2023. Conocé quién es, por fuera de lo que muestra en televisión.
Por Nacho Barrios
El líder de La Libertad Avanza se transformó en una alternativa a partir de su discurso radicalizado de anarcopolítica. Sin embargo, es una construcción de una buena cantidad de sucesiones. “Uno es uno y sus circunstancias”, postulaba Ortega y Gasset, y Javier Milei (52 años) es muestra de aquello.
La génesis del referente de la derecha en nuestro país se explica como lo definió José Luis González en el libro "El Loco", gracias a su vehemencia y sus conocimientos de economía.
Despotricando contra las teorías de Keynes —el Gobierno es el motor de la economía— en televisión, y ponderando las ideas de referentes liberales (Murray Rothbard; Milton Friedman y Robert Lucas, como llamó a sus propios perros, los clones de "Conan" a quien el diputado llama sus "nietos"), Milei se mostró como un liberal de nueva concepción —no así lo que necesariamente implicaba el concepto en materia de teoría económica—.
Aunque el economista formado en la Universidad de Belgrano no presentó su plataforma política, es quizás el candidato cuyas ideas están más claras. Propone una economía de libre mercado, porque creen en él. Plantea un modelo liberal, porque asegura que debe prevalecer la libertad individual a la hora de la toma de decisiones: no solo los individuos, sino también las empresas privadas.
Además, aseguró que durante su gestión no habrá dependencia del Estado, motivo por el cual se puede anticipar una privatización o venta de acciones de entidades que hoy por hoy regula el Poder Ejecutivo.
Tanto hace prevalecer los derechos de los individuos que hasta se animó a mostrarse ambiguo —cuasi categórico— con temas tan sensibles como la venta de órganos y de menores de edad —"la única condición es que sean tus hijos", según postuló el propio referente político—.
Por sus ideas liberales es que no se le puede definir a Javier Milei dentro de un modelo que depende de una sola nación, como plantean el resto de los opositores de derecha. Él cree en la posibilidad de negociar con el mejor postor, sin embargo, esta idea choca con la del bimonetarismo que tanto prendió, producto de la suba irrefrenable del dólar.
Javier: el "Loco" del CopelloLa fuente ineludible del perfil del libertario es el ya mencionado libro del periodista José Luis González, quien en su búsqueda por entender el fenómeno de esta nueva derecha en la Argentina, descubrió en Milei una figura que encierra un sinfín de misterios.
Por ejemplo: ¿De dónde toma su apodo? De sus compañeros del colegio situado en el barrio porteño de Villa Devoto, el Instituto Cardenal Copello. Allí lo enviaron sus padres un chofer de colectivos de la línea 111 —Horacio Norberto Milei— quien luego se convertiría en empresario de este mismo rubro y su madre, Alicia Luján Lucich.
"El loco", se lo pusieron sus compañeros en primer año del secundario y no solo duraría el resto de su estadía en la institución, sino también, en su vida mediática. De ahí, el actual funcionario público se recibió en 1988 y nunca más volvió, quizás por el resentimiento que le despertaban aquellos años.
En la publicación de González también se hace referencia al constante maltrato físico, psicológico y económico del que fue víctima el aspirante presidencial. Fue su padre Norberto quien lo golpeó en reiteradas oportunidades y marcó una relación conflictiva entre él y su hijo.
Incluso, en El Loco, se relata un episodio en que fue tan brutalmente castigado por su padre, que su hermana Karina se descompensó y su madre, Alicia, le dijo "si le pasa algo, es tu culpa". Sin embargo, y a modo de resumen, ese vínculo se recompuso al punto tal que en pandemia ambos hijos regresaron a la casa paterna en Vicente López.
Su "hijo" Conan y el vínculo con "el uno"“Mis nietitos se llaman Murray, por Murray Rothbard; Milton, por Milton Friedman; Robert, por Robert Lucas; y Lucas, también por Robert Lucas. Conan es mi hijo y sus hijos mis nietitos. Los trato como si fueran de mi familia”, relató durante una entrevista con Ernesto Tenembaum en Radio Con Vos. Eso no solo develó la devoción por sus mascotas, sino el grado de relevancia que ocupan en sus vida.
Pero hablando puntualmente sobre su vínculo con Conan, cabe destacar que Milei mandó a clonar a su "hijo" cuando este estaba a punto de morir en 2017 por una estratosférica suma en dólares. Pese a esto, en contadas ocasiones habló del fallecimiento de este y hasta lo negó en varias entrevistas.
Por otra parte, también dice que él es su intermediario con "el uno", como llama a Dios. Es el referente de La Libertad Avanza quien más hace mención en su campaña al costado católico-religioso.
También asegura que es el uno quien le dio la "misión" de ser presidente. Según relató el propio autor del libro, fue Dios quien le dijo que se iba a sentar en el Sillón de Rivadavia. Motivo por el que lleva siempre un papel consigo que dice "el jefe".
El aspirante presidencial explicó que esto ocurre debido a su deseo de recordar quién está arriba y porque no debe olvidar cuál es su meta: ser mandatario de nuestro país. A quien también escucha por sobre los demás es su hermana Karina (51 años).
Karina, la fiel ladera de su hermanoFue Carlos Maslatón, ex amigo, quien se refirió más efusivamente al vínculo entre hermanos y al rol de la menor de los Milei en la campaña: “La dueña real del poder en La Libertad Avanza es ella. Es una persona totalitaria que quiere hacer predominar su voluntad por sobre cualquier sistema de consenso político o humano. Yo la veo fusiladora, inclusive. Creo que tiene capacidad para dar órdenes criminales políticas”.
“Querer escindirme de mi hermana es un delirio, yo hago lo que hago porque está mi hermana conmigo. Una de las cosas que me parecen infinitamente valiosas de hacer política es que puedo trabajar todos los días con mi hermana”, argumento el propio candidato cuando le caían acusaciones por todas partes su número dos.
Por eso, hasta le atribuyó una lógica de profeta: “Moisés era un gran líder, pero no era bueno divulgando. Y entonces Dios le mandó a Aarón para que divulgue. Bueno, Kari es Moisés y yo el que divulga”, aseguró durante una entrevista con Viviana Canosa.
Virulento, esotérico, delirante, enviando de Dios, economista: todas apreciaciones que parecen correctas sobre la figura de Javier Milei. Sin embargo, el electorado lo sigue y hay encuestadoras que lo sitúan con 25 puntos en la contienda electoral del próximo 13 de agosto.

