La Iglesia Católica criticó duramente la gestión de Javier Milei
Lo hizo a través de una carta en donde cuestiona el avance del narcotráfico y la pobreza, además de describir la alarmante situación de los jubilados y los comedores comunitarios.
Los obispos de la Iglesia católica que conforman la Conferencia Episcopal emitieron una carta en la que critican con dureza las distintas medidas políticas del Gobierno del presidente Javier Milei, particularmente en lo que respecta a la pobreza y la situación de los sectores más desfavorecidos, como los niños y los jubilados.
"Avanza la pandemia silenciosa del narcotráfico, que utiliza a los pobres como material de descarte, que promueve el sicariato, que seduce con dinero manchado de sangre a miembros del ámbito político, de la justicia y del mundo empresarial", describieron en la carta.
Luego expusieron la situación que viven los jubilados en su día a día, diciendo que "a muchos abuelos y abuelas se les presenta el drama de elegir entre comer o comprar los medicamentos porque la jubilación no alcanza".
A su vez, hicieron especial hincapié en lo que está ocurriendo en los sectores más vulnerables de la sociedad: "Cierran comedores comunitarios por falta de asistencia y muchos vecinos se quedan sin la posibilidad de esa comida en el día", y añadieron que, "se ataca sagrada vida de millones de niños y niñas ya nacidos que se debaten entre la miseria y la marginación; asistimos a la discontinuidad de políticas públicas de integración de barrios populares, logradas con el consenso de gobiernos de distintos signos políticos y representantes legislativos; también familias despojadas de su tierra natal en beneficio de intereses económicos".
También se refirieron a los "hermanos que pierden su trabajo, que sienten que su vida está de sobra, y que no pueden poner el hombro en la construcción de la Patria".
Lo cierto es que el primer cuatrimestre del Gobierno de Javier Milei dejó aproximadamente 3,2 millones de nuevos pobres, consecuencia de la inflación, los aumentos y el ajuste. Según la Universidad Torcuato di Tella, durante los primeros tres meses del año la pobreza superó el 51%, alcanzando así a 22,6 millones de personas. En cuanto al último semestre (octubre-marzo), la tasa de pobreza se situó en el 48,3%.
Durante el último trimestre del 2023, la tasa de pobreza se situó en el 44.9%, mientras que en los primeros tres meses del 2024, esta cifra aumentó notablemente, llegando al 51.8%. Estos datos muestran una tendencia preocupante que refleja los desafíos persistentes que enfrenta la sociedad en la lucha contra la pobreza.
"Son tiempos complejos, por momentos contradictorios, en los que conviven una esperanza y paciencia honda de nuestro pueblo, que habla de su grandeza de corazón, con una incertidumbre y una creciente vulnerabilidad de las personas", cerraron los obispos en la carta.

