ECONOMÍA

El Gobierno acordó préstamos por US$3.200 millones pero cayeron las reservas

El BCRA recibió fondos de tres bancos privados, pero las arcas cedieron US$814 millones debido al giro anticipado de divisas para el pago a bonistas del exterior.

El Gobierno nacional concretó un importante refuerzo financiero al oficializar el ingreso de préstamos por US$3.200 millones provenientes de tres entidades bancarias privadas. 

A pesar de esta inyección de liquidez, las reservas del Banco Central (BCRA) registraron una caída de US$814 millones, afectada de forma directa por los giros destinados a cancelar compromisos de deuda externa.

Préstamos internacionales y el impacto contable en el BCRA

La llegada de los fondos extranjeros contó con el respaldo y la garantía de diversos organismos multilaterales

La operación financiera permitió amortiguar el impacto de las obligaciones financieras del Palacio de Hacienda, permitiendo que las reservas brutas de la autoridad monetaria cerraran la semana en un nivel de US$48.722 millones.

Sin embargo, el balance diario arrojó un saldo negativo debido a la estrategia de pago adoptada por el equipo económico. 

Fuentes oficiales explicaron que el Ejecutivo envió de manera anticipada unos US$2.500 millones este miércoles hacia el exterior, con el objetivo de asegurar que las divisas impacten en las cuentas de los inversores internacionales el 9 de julio, fecha exacta del vencimiento del capital e intereses de los bonos reestructurados en 2020.

Expectativa por el comportamiento de los bonistas locales

El frente financiero local completará su cronograma de pagos formal tras el feriado. El remanente de la obligación de deuda, que asciende a cerca de US$1.900 millones y se encuentra en manos de tenedores locales, se acreditará en las cuentas de inversión recién el próximo lunes.

Desde el entorno del Banco Central monitorean con atención la conducta que adoptarán los inversores institucionales y privados locales. 

Los analistas del mercado señalan que si los bonistas argentinos optan por mantener esas divisas dentro del circuito formal doméstico, los fondos se computarán como encajes bancarios y las reservas no sufrirán un nuevo impacto negativo.

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