Greenpeace expone desmonte ilegal en Chaco y presiona al Gobierno de Leandro Zdero por la falta de respuestas: Estos crímenes..."
La organización ecologista denunció la deforestación ilegal en Chaco, apuntó contra la gestión oficial y pidió frenar la tala que amenaza los bosques chaqueños.
La organización Greenpeace lanzó una grave denuncia sobre el desmonte ilegal en la provincia de Chaco. En su reciente recorrido por el Impenetrable Chaqueño, documentaron cuatro casos de deforestación ilegal, a pesar de la suspensión judicial vigente desde noviembre de 2020.
Según Greenpeace, se deforestaron casi 170.000 hectáreas, una superficie equivalente a ocho ciudades de Buenos Aires, lo que pone en evidencia la falta de control y cumplimiento de las leyes ambientales por parte del gobierno provincial.
Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de bosques de de la ONG en Argentina, expresó su preocupación: “Estos crímenes cuentan con la complicidad del gobierno, que debe hacer cumplir los fallos de la Justicia. Ante la ausencia de controles efectivos, los terratenientes se sienten alentados por la impunidad y avanzan día a día sobre nuestros últimos bosques nativos”.
Esta situación no solo amenaza la biodiversidad, sino que también pone en riesgo la credibilidad del gobierno de Leandro Zdero, quien enfrenta críticas por permitir inacción.
Los desmontes ilegales documentados por Greenpeace se encuentran cerca de la localidad de Taco Pozo, el Parque Nacional Copo y la Reserva Provincial Loro Hablador. Los activistas colocaron carteles en las áreas afectadas, denunciando el crimen ambiental. Esta acción busca visibilizar la problemática y presionar a las autoridades para que tomen medidas efectivas contra la deforestación.
La deforestación en Chaco no es un problema aislado. En 2019, Greenpeace presentó un amparo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación contra varias provincias, incluyendo Chaco, por permitir la destrucción del hábitat de especies en peligro, como el yaguareté. La Corte Suprema declaró su competencia en la causa, y se espera un fallo que podría sentar un precedente importante en la protección de los bosques nativos.
El impacto de la deforestación es devastador. Según Cruz, “la deforestación es un ecocidio que provoca desaparición de especies, cambio climático, inundaciones, sequías, desertificación, enfermedades, desalojos de indígenas y campesinos, pérdida de alimentos, medicinas y maderas”.
La urgencia de prohibir y penalizar los desmontes es evidente, y la presión sobre el gobierno de Chaco para actuar es cada vez mayor.
Argentina, a pesar de haber firmado un compromiso de Deforestación Cero para 2030 en la Cumbre Climática de Glasgow en 2021, sigue enfrentando altos índices de deforestación. Este incumplimiento no solo afecta la imagen del país a nivel internacional, sino que también pone en duda la seriedad de sus compromisos ambientales.
Greenpeace lanzó una campaña para que los incendios forestales y los desmontes ilegales se consideren delitos penales. A través de votaporlosbosques.org, más de 267.000 personas ya han participado, mostrando un fuerte respaldo ciudadano a la causa. Esta movilización social podría ser clave para impulsar cambios legislativos y garantizar la protección de los bosques nativos.
La denuncia de Greenpeace es un llamado de atención urgente para el gobierno de Chaco y para toda Argentina. La protección de los bosques nativos no solo es una cuestión ambiental, sino también de justicia social y de cumplimiento de la ley. La comunidad internacional observa, y la credibilidad del gobierno de Zdero está en juego.

