San Isidro sin colectivos: apuntan al intendente Ramón Lanús por beneficiar a "empresarios amigos" en medio de la crisis
Choferes llevan dos meses sin cobrar y denuncian que el jefe comunal entregó los recorridos sin garantizar sus puestos ni la continuidad laboral. Mientras tanto, cinco líneas siguen paralizadas, miles de vecinos quedaron varados y crece el reclamo por la falta de respuestas del municipio.
Miles de vecinos de San Isidro y localidades del corredor norte del conurbano bonaerense amanecieron sin colectivos. Los choferes de las líneas 333, 407, 437, 700 y 707 llevan dos meses sin cobrar sus sueldos y sostienen un paro por tiempo indeterminado tras la presentación en quiebra de la empresa MOGSM. El conflicto paralizó el servicio, saturó el tránsito en la Avenida Márquez y dejó a barrios enteros aislados. Y apunta, cada vez con más fuerza, al intendente Ramón Lanús.
Los trabajadores y usuarios se movilizaron hasta la sede municipal, donde el reclamo tomó un tono contundente. "San Isidro tiene un intendente que le da la espalda a los trabajadores", expresaron durante la protesta, ante la llamativa ausencia de funcionarios comunales dispuestos a mediar en un conflicto que ya afecta a 427 familias.
"Le dio los pisos a empresarios amigos"
El punto más explosivo de la jornada fue la denuncia sobre el destino de los recorridos. Según Samuel, delegado de la línea 707, Lanús entregó los pisos de las líneas locales a otras empresas sin garantizar los derechos de los trabajadores ni exigirles el reconocimiento de la antigüedad. "El intendente le dio los pisos a empresarios amigos para que los exploten; se sacó el problema de encima", afirmó el delegado.
Los choferes señalan que la gestión municipal emitió comunicados con "proyectos" para el transporte pero ignoró por completo la situación del personal de la empresa. La estrategia habría sido trasladar la responsabilidad a la Provincia: "La 707 es una empresa comunal pero él no quiere saber más nada, dice que se ocupe Provincia", explicaron los delegados.
La quiebra también tiene firma comunal
La crítica no provino solo de los trabajadores. Abel Terenciani, presidente de la empresa, responsabilizó parcialmente al municipio por la asfixia financiera que derivó en la quiebra. "Hace 19 meses que nos están pagando mal el subsidio... la comuna también", sostuvo el empresario, vinculando el colapso de MOGSM a una política de distribución de fondos que dejó a la prestataria local sin oxígeno financiero.
Sin fecha de regreso y sin respuesta
La medida de fuerza no tiene fecha de finalización prevista. El vacío generado por las cinco líneas paralizadas se traduce en tránsito colapsado en los horarios pico y en la saturación de los servicios alternativos, que no alcanzan a cubrir la demanda. Barrios que dependían exclusivamente de esas líneas quedaron directamente sin conectividad.
"¿Por qué hacen que la gente llegue a estos extremos de enojo? No les dan respuesta, no hay negociación, todo queda en la nada", resumieron desde la protesta la sensación generalizada de abandono. Una gestión que, según los propios trabajadores, eligió el silencio antes que la mesa de diálogo.

