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Anuncian un cambio drástico con los colectivos en Buenos Aires para 2027

Las claves de una reforma que busca cambiar la experiencia de viaje en los colectivos en la Ciudad. Todos los detalles.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encamina hacia un modelo de movilidad más limpio y eficiente. A partir del 1° de enero de 2027, entrará en vigor un nuevo esquema para las líneas de colectivos que operan exclusivamente dentro del distrito porteño.

Cada unidad nueva que se sume a las flotas deberá funcionar con energía eléctrica o gas natural comprimido (GNC), dejando atrás el histórico predominio del diésel.

La decisión, oficializada por la Resolución 111/SECT/25 en el Boletín Oficial de la ciudad, busca transformar el sistema de transporte público con criterios ambientales, tecnológicos y de seguridad vial. El anuncio fue realizado por el ministro de Infraestructura, Pablo Bereciartua, quien calificó la medida como “revolucionaria” y señaló que no hay antecedentes similares en el país.

En total, 31 líneas de colectivos están comprendidas en esta normativa, ya que circulan únicamente por territorio porteño. Las unidades con motor a gasoil podrán seguir transitando hasta alcanzar el límite de antigüedad permitido (10 años), pero desde 2027 no podrán incorporarse vehículos nuevos con ese tipo de propulsión.

¿Por qué cambian los colectivos? Beneficios y objetivos

El cambio busca reducir la emisión de gases contaminantes, el ruido urbano y los costos operativos. Además, se enmarca en las metas de sustentabilidad adoptadas por el Gobierno porteño, que busca alinearse con los compromisos climáticos de ciudades líderes en el mundo.

Colectivos eléctricos, estaciones de carga, asistencia tecnológica al volante y menos ruido. (Gentileza: Internet). 
Colectivos eléctricos, estaciones de carga, asistencia tecnológica al volante y menos ruido. (Gentileza: Internet). 

Para facilitar la transición energética, se ofrecerán estímulos económicos a las empresas prestatarias. Los subsidios que otorga la Ciudad se ampliarán para quienes inviertan en tecnología limpia, incentivando la renovación de flotas con colectivos eléctricos o a GNC. Estas últimas líneas, además, podrán instalar estaciones de carga propias en sus cabeceras, lo que supone una inversión adicional en infraestructura.

Otro aspecto innovador del plan es la inclusión obligatoria del sistema de Asistencia Avanzada al Conductor (ADAS), que se implementará en todos los colectivos nuevos. Este mecanismo, basado en sensores, cámaras y alertas inteligentes, busca mitigar los riesgos provocados por los puntos ciegos, una de las causas frecuentes de incidentes en el tránsito capitalino.

Según Bereciartua, el ADAS será clave para mejorar la seguridad de los pasajeros, peatones y conductores. “Una tecnología que ya es estándar en Europa y que ahora llega para hacer de Buenos Aires una ciudad más segura y moderna”, afirmó.

Desde el oficialismo, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, celebró el inicio de esta etapa: “Avanzamos hacia una ciudad más silenciosa, con menos emisiones y mayor calidad de vida. Es una política pública que transforma, cuida el ambiente y mejora la experiencia de viaje de millones de personas”.

Las asociaciones de usuarios de transporte también reaccionaron positivamente, aunque advirtieron sobre los desafíos logísticos que supone la conversión de las flotas. El mantenimiento, la capacitación de choferes y la adaptación de recorridos serán puntos clave para que el proyecto funcione a largo plazo.

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